Las autoridades mexicanas y estadounidenses desmantelaron una red internacional de tráfico de fentanilo que operaba desde México hacia Estados Unidos. En el centro de esta operación se encontraba Zhi Dong Zhang, un ciudadano chino que, según informes, utilizaba la empresa Orix para facilitar el envío de precursores químicos a laboratorios clandestinos en México.
Zhang, conocido por su perfil bajo y habilidades en logística, fue identificado como el principal operador de una red que abastecía a carteles mexicanos con ingredientes para la producción de fentanilo. Este opioide sintético ha causado miles de muertes en Estados Unidos, convirtiéndose en una de las principales amenazas para la salud pública en ese país.
La detención de Zhang fue el resultado de una colaboración entre agencias de inteligencia y fuerzas de seguridad de ambos países. Durante el operativo, se incautaron grandes cantidades de precursores químicos y se desmantelaron varios laboratorios en el estado de Sinaloa, conocido por ser un centro neurálgico del narcotráfico en México.
El caso de Zhi Dong Zhang pone de manifiesto la creciente influencia de organizaciones criminales transnacionales y la necesidad de una cooperación más estrecha entre México y Estados Unidos para combatir el tráfico de fentanilo. Las autoridades mexicanas han señalado que este operativo es solo el comienzo de una serie de acciones destinadas a erradicar las redes que abastecen a los carteles con los insumos necesarios para la producción de este letal opioide.


