La balanza comercial del sector de la moda en México volvió a registrar retrocesos durante el mes de agosto de 2025, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Tanto las importaciones como las exportaciones de textiles, prendas de vestir y artículos de cuero sufrieron una contracción, lo que advierte de posibles efectos sobre la competitividad y el empleo en esta industria.
En detalle, las importaciones alcanzaron 1,778.5 millones de dólares en agosto de 2025, frente a los 1,867.4 millones registrados en el mismo mes del año anterior, lo que representa una caída interanual del 4.5 %. Por su parte, las exportaciones experimentaron una disminución aún más pronunciada: pasaron de 970.9 millones de dólares en agosto de 2024 a 803.9 millones en agosto de 2025, lo que equivale a una reducción del 17.2 %.
La caída de las exportaciones es una de las más agudas registradas durante el año para este sector, lo que podría reflejar tanto un menor dinamismo externo como desafíos estructurales en la industria nacional de moda. La combinación de ambos factores —importaciones en declive y exportaciones en fuerte contracción— sugiere que la cadena productiva enfrenta presión desde diferentes frentes.
Analistas del sector podrían interpretar esta dinámica como un indicio de que los costos de producción, las condiciones de oferta, así como la demanda internacional están ejerciendo una influencia negativa. Adicionalmente, este tipo de descensos hace necesario que los actores involucrados —fabricantes, diseñadores, distribuidores— evalúen sus estrategias de innovación, diversificación de mercados y eficiencia operativa.
En conclusión, el nuevo descenso en el comercio exterior de moda en México plantea un llamado de atención al fortalecimiento del sector textil‑confección y de prendas de vestir. La atención de los tomadores de decisión y del sector privado está puesta en revertir esta tendencia antes de que sus efectos se profundicen.


