El palacio de Buckingham informó este jueves que el rey Carlos III ha iniciado formalmente el proceso para privar a su hermano, el Príncipe Andrés, de todos sus títulos, honores y distinciones reales, incluido el tratamiento de “Su Alteza Real”.
Según el comunicado, Andrés, que hasta ahora ostentaba los títulos de duque de York, conde de Inverness y barón de Killyleagh, entre otros beneficios reales, dejará de utilizarlos en su forma oficial. El cambio incluye la cesión del uso de la mansión Royal Lodge, en el complejo del castillo de Windsor, como residencia oficial con privilegios.
La decisión se produce ante la persistente presión pública y parlamentaria en el Reino Unido a raíz de los escándalos que vinculan al príncipe Andrés con el empresario convicto Jeffrey Epstein y acusaciones de abuso sexual, cuyos efectos han deteriorado la imagen de la monarquía.
El comunicado real subraya que, a pesar de que el príncipe Andrés niega las acusaciones, se considera que su permanencia con los antiguos títulos representaba una distracción para la Corona.
El proceso se está llevando a cabo mediante la activación de la Ley de Privación de Títulos de 1917, que rara vez se ha utilizado en la historia reciente del Reino Unido.
Las implicaciones legales completas aún están por definirse, incluidos los derechos del príncipe Andrés respecto a su patrimonio, vivienda y representación pública. Tampoco se ha detallado el calendario exacto de ejecución de la privación de títulos.
La medida marca un capítulo relevante en la trayectoria de la casa real británica en su esfuerzo por contener el impacto reputacional de uno de sus miembros más controvertidos.


