La ciudad de Mérida, capital del estado de Yucatán, se destaca por registrar la menor incidencia delictiva entre las ciudades mexicanas con más de un millón de habitantes. Según un reporte reciente, la tasa de delitos por cada 100 000 habitantes es de apenas alrededor de 100, cifra que la coloca muy por debajo de la media nacional.
En el caso puntual del robo a transeúnte, la tasa en Mérida fue de 2.5 delitos por cada 100 000 habitantes, lo que la sitúa en una posición excepcional en cuanto a seguridad.
El reporte oficial del municipio resalta que “cercanía, cuidado y comunidad” han sido claves para “vivir en paz”, según palabras de la alcaldesa.
Estos indicadores positivos contrastan con los promedios nacionales, donde la incidencia delictiva es significativamente mayor.
La situación de Mérida no solo resulta relevante para sus habitantes, sino también puede ser un referente para otras ciudades del país que buscan mejorar sus condiciones de seguridad ciudadana.
En resumen, Mérida consolida su posición como una de las ciudades más seguras del país gracias a tasas de incidencia delictiva bajas, políticas de proximidad y percepción ciudadana favorable.


