Tyrese Maxey protagonizó una de las actuaciones más destacadas de la temporada al anotar 54 puntos, la cifra más alta de su carrera, en la victoria de los Philadelphia 76ers por 123-114 sobre los Milwaukee Bucks, en un partido que se resolvió en tiempo extra el jueves por la noche.
Maxey, quien ya lideraba la liga con un promedio de 40.3 minutos por partido antes del encuentro, jugó 46.5 minutos y sumó además nueve asistencias. Según datos de Elias Sports Bureau, él y Wilt Chamberlain son los únicos jugadores en la historia de los 76ers que han registrado al menos 50 puntos y nueve asistencias en un mismo encuentro.
“Bendecido”, expresó Maxey tras el partido. “Le doy gracias a Dios por esto. Cuando te comparan con Wilt, que anotó 100 puntos, no te puedes quejar”.
La impresionante actuación se produjo menos de 24 horas después de que Maxey jugara 39 minutos en la derrota frente a los Toronto Raptors. Su protagonismo ha sido crucial para los 76ers en una temporada marcada por lesiones importantes. Joel Embiid, Jugador Más Valioso en 2023, se perdió su sexto partido consecutivo por una lesión de rodilla, mientras que Paul George apenas reapareció esta semana tras una cirugía.
Con Embiid y George limitados, Maxey ha asumido la responsabilidad ofensiva de forma destacada. Promedia 33.4 puntos por partido, el segundo mejor registro de la NBA, solo superado por Luka Doncic (34.6).
Paul George elogió el compromiso y la ética de trabajo de su compañero: “Es especial. Tiene un don. Creo que lo que ustedes no ven, y lo que realmente destaca, es que después de un partido, tras dos seguidos de más de 45 minutos, va a levantar pesas. Eso dice mucho de quién es y por qué está donde está”.
La disponibilidad de Maxey para el partido del jueves no era segura, ya que figuraba como probable tras una contusión en el cuádriceps sufrida contra Toronto. Sin embargo, recibió tratamiento temprano y decidió jugar mientras pudiera rendir físicamente. Su motivación también incluía resarcirse del juego anterior, en el que, aunque anotó 24 puntos, solo intentó 14 tiros.
“Definitivamente no fui tan agresivo como debería haber sido”, reconoció Maxey. “Me golpearon en la cabeza y también en el cuádriceps, así que lo pasé un poco mal”.
Pese a esos contratiempos, Maxey respondió con una de las mejores actuaciones individuales de la temporada, consolidando su papel como líder de los 76ers y confirmando su condición de estrella emergente en la NBA. Gracias en gran parte a su desempeño, Philadelphia mantiene un récord positivo de 9-6 en lo que va de campaña.


