El gobierno de Estados Unidos presentó una propuesta que contempla solicitar a los turistas de decenas de países un historial de cinco años de actividad en redes sociales como requisito para ingresar al territorio estadounidense. La medida, impulsada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y el Departamento de Seguridad Nacional, aplicaría a viajeros de naciones que utilizan el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje, entre ellos ciudadanos de Chile y España, quienes actualmente pueden permanecer en el país por un periodo máximo de 90 días bajo dicho esquema.
La iniciativa surge en el contexto de un endurecimiento de las políticas fronterizas tras el regreso de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025. La administración estadounidense ha sostenido que estas medidas responden a la necesidad de reforzar la seguridad nacional y mejorar los mecanismos de control migratorio. El planteamiento fue registrado en el Registro Federal, el diario oficial del gobierno, lo que formaliza el inicio del proceso para su discusión pública y eventual evaluación regulatoria.
Fuentes oficiales señalaron que, por el momento, no existen cambios inmediatos para los viajeros que ingresan a Estados Unidos y que la propuesta no constituye una norma definitiva. Un portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza explicó que se trata del primer paso para abrir un debate sobre alternativas que, según la autoridad, permitirían fortalecer la protección del país ante posibles riesgos. La dependencia indicó que la revisión de perfiles digitales busca evaluar patrones de conducta, verificar identidades y detectar señales de alerta en solicitantes de ingreso.
El proyecto ha generado reacciones entre analistas y especialistas en derechos digitales, quienes advierten que la iniciativa podría convertirse en un obstáculo para los turistas e impactar derechos fundamentales vinculados a la privacidad y la libertad de expresión. También han señalado que, al tratarse de una solicitud amplia y retrospectiva, la medida podría disuadir a visitantes en un momento en que Estados Unidos anticipa una mayor afluencia de viajeros debido a su participación como país sede del Mundial de 2026 y a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 2028.
La propuesta entra ahora en un periodo de comentarios públicos, en el que distintos sectores podrán presentar argumentos a favor o en contra antes de que las autoridades evalúen su implementación. El proceso regulatorio permitirá definir si la medida avanza hacia una aplicación formal o si requiere ajustes adicionales en función de consideraciones técnicas, legales y de seguridad.


