La líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, hizo su primera aparición pública en casi un año tras una arriesgada salida de Venezuela y su llegada a Oslo, Noruega. La política, que había estado en la clandestinidad para evitar la persecución del gobierno de Nicolás Maduro, logró arribar a la capital noruega poco después de la ceremonia de entrega del premio, que fue recibida de manera simbólica por su hija, Ana Corina Sosa Machado.
Machado fue galardonada el 10 de octubre de 2025 por su “trabajo incansable promoviendo los derechos democráticos del pueblo venezolano y su lucha por una transición pacífica de la dictadura a la democracia”, según el Comité Nobel Noruego.
La oposición venezolana y simpatizantes de Machado habían expresado dudas sobre si podría llegar a Oslo a causa de su situación de seguridad. Según reportes, salió de Venezuela en condiciones extremadamente peligrosas, primero por mar hacia la isla de Curazao y luego en avión hacia Noruega, lo que generó incertidumbre hasta su llegada.
Al llegar a Oslo, Machado apareció en la madrugada en el balcón del Grand Hotel, donde simpatizantes la esperaban, y más tarde descendió hasta la calle para saludar y abrazar a quienes la acompañaban. También mantuvo un emotivo reencuentro con su familia, a quienes no veía hace aproximadamente dos años, y describió ese momento como uno de los más significativos de su vida.
Durante su estancia en Oslo, Machado ha recibido tanto reconocimiento internacional por su lucha democrática como atención por sus declaraciones sobre la situación de Venezuela. Además de las expresiones de apoyo por la concesión del Nobel, ha reiterado su compromiso con el pueblo venezolano y su intención de seguir su causa política pese a los riesgos que enfrenta.
La visita de Machado a Noruega se produce en un contexto de fuertes tensiones políticas internas en Venezuela y críticas internacionales hacia el gobierno de Maduro, señalando vulneraciones a derechos humanos y restricciones a la participación política.
Este acto marca un momento significativo tanto para la Premio Nobel como para la oposición venezolana, al visibilizar internacionalmente su lucha tras un largo periodo de ocultamiento y represión.


