En el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mérida se llevó a cabo una jornada especial con motivo del Día de Reyes en la que se elaboró y partió una Rosca de Reyes de 250 metros de longitud, confeccionada con más de 2 mil 100 figuras alusivas y una cantidad significativa de ingredientes, como parte de una estrategia para promover la convivencia familiar y mantener vivas las tradiciones mexicanas entre las personas privadas de la libertad y sus familias. La preparación de esta pieza monumental se realizó en el área de panadería del centro penitenciario, donde alrededor de 30 personas en reclusión trabajaron durante la noche para completar la elaboración con más de mil 300 kilos de harina, además de insumos como manteca vegetal, azúcar, leche, huevo, acitrón, mantequilla, anís y canela, generando una rosca de grandes dimensiones que simboliza el arraigo cultural de la tradición del 6 de enero.
El director del Cereso, Antonio González Zetina, supervisó personalmente la preparación de la rosca y explicó que este tipo de actividades forman parte de los programas de reinserción social y fortalecimiento de vínculos familiares implementados en el centro. El objetivo principal fue ofrecer un espacio de encuentro y celebración para las familias de las personas internas, creando un ambiente seguro y festivo en el que se favorezca la interacción comunitaria y se refrenden los lazos afectivos durante esta festividad tradicional.
La jornada incluyó diversas actividades complementarias pensadas para amenizar la tarde de quienes asistieron al campo deportivo del penal, entre ellas una exhibición de vehículos modificados que atrajo la atención de los presentes y presentaciones de artistas de música urbana que contribuyeron al ambiente de celebración. Asimismo, en uno de los muros de la escuela del centro se pintó un mural con mensajes alusivos a la paz y la cultura, reforzando el enfoque de estas dinámicas como herramientas para la promoción de valores constructivos en el entorno penitenciario.
El corte de la monumental rosca estuvo a cargo de Miguel Ángel Trujillo Ortiz, subsecretario de Prevención y Reinserción Social, quien saludó a las familias reunidas en el campo deportivo y les expresó sus mejores deseos para el año que inicia, en un acto que fue observado por autoridades del Centro para Prevenir y Eliminar la Discriminación en el Estado de Yucatán (Cepredy) y mandos administrativos del sistema penitenciario. La participación de estas autoridades subraya la importancia de articular esfuerzos institucionales para generar espacios de convivencia que trasciendan las barreras del encierro y favorezcan la cohesión social.
Como parte de las actividades previstas en la jornada de Reyes, por la mañana la Fundación Emanuel realizó la entrega de juguetes dirigida a las hijas e hijos de las personas privadas de la libertad. Esta acción buscó extender las celebraciones a los menores que visitaron el complejo, ofreciendo un momento de alegría y convivencia familiar en el contexto de las festividades. La combinación de la elaboración y corte de la rosca, las actividades culturales y la entrega de obsequios reflejó un enfoque integral orientado a dignificar la experiencia de las familias y promover un ambiente positivo en el interior del Cereso de Mérida.
La realización de esta rosca de Reyes de 250 metros con más de 2 mil muñequitos representa no solo una demostración de habilidad culinaria comunitaria, sino también un esfuerzo significativo por parte de las autoridades penitenciarias y organizaciones colaboradoras para fortalecer los lazos familiares y facilitar espacios de convivencia y tradición en un entorno que favorezca procesos de reinserción social y desarrollo personal.


