El base All-Star Trae Young rompió el silencio sobre su salida de los Atlanta Hawks y expresó su entusiasmo por un nuevo comienzo con los Washington Wizards. A través de sus redes sociales, el jugador manifestó sus emociones encontradas tras dejar la franquicia que lo vio crecer durante más de siete temporadas.
“Los últimos años no fueron como yo quería”, escribió Young. “Las expectativas que nos creamos, alcanzar cotas que Atlanta nunca antes había alcanzado. Traer un campeonato a Atlanta siempre fue mi objetivo. Sin embargo, entre las lesiones, los contratiempos y las situaciones que no tenían sentido, nunca pudimos ver realmente nuestro máximo potencial”.
Según reportó Shams Charania de ESPN, el traspaso de Young a los Wizards, aunque aún no oficializado, se habría acordado a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert. Young tiene un contrato vigente por $95 millones de dólares, incluyendo una opción de jugador para la temporada 2026-27.
El movimiento fue impulsado por conversaciones entre los representantes de Young y el gerente general de los Hawks, Onsi Saleh. Ante esta nueva etapa, el jugador afirmó estar dispuesto a asumir riesgos: “El dolor de quedarme igual acabó superando la incertidumbre del cambio. El cambio a menudo genera miedo, pero yo lo veo como otra oportunidad”, aseguró.
En su paso por Atlanta, Young se consolidó como una figura clave, convirtiéndose en el líder histórico de la franquicia en triples (1.295) y asistencias (4.837). Además, llevó al equipo a tres participaciones en playoffs, incluida una destacada actuación en las finales de la Conferencia Este en 2021.
Actualmente, Young enfrenta problemas físicos tras sufrir un esguince del ligamento colateral medial de la rodilla derecha y una contusión en el cuádriceps, lo que ha limitado su actividad en la presente temporada. Según Charania, los Wizards no tienen previsto iniciar negociaciones inmediatas para una extensión de contrato, a la espera de evaluar su estado de salud una vez que se incorpore al equipo.
El propio jugador concluyó su mensaje con un tono esperanzador: “Entro en este nuevo capítulo eufórico, con la cabeza alta y la mirada al frente. Es hora de ver qué es posible cuando el apoyo es real y la visión es clara. Seguimos adelante”.


