Varios países europeos anunciaron el envío de tropas adicionales a Groenlandia en un despliegue militar que tiene lugar en medio de crecientes tensiones geopolíticas sobre el futuro de este territorio ártico. Estas acciones se producen luego de una serie de reuniones diplomáticas entre autoridades danesas, groenlandesas y estadounidenses que no lograron un acuerdo sobre la situación de la isla, propiedad autónoma del Reino de Dinamarca.
Dinamarca, responsable de la defensa de Groenlandia, confirmó que incrementará su presencia militar en la región “en estrecha cooperación con nuestros aliados”, en respuesta a un entorno de seguridad incierto, y anunció que habrá un aumento de aviones, buques y soldados en y alrededor de la isla.
Alemania, por su parte, informó que enviará a Groenlandia un equipo de 13 soldados en una misión de reconocimiento para evaluar sobre el terreno las necesidades de apoyo militar, particularmente en ámbitos como la vigilancia marítima, en coordinación con las fuerzas danesas y con la participación de personal sueco y noruego.
El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, indicó que oficiales de las Fuerzas Armadas suecas integran un grupo multinacional que trabajará en la preparación de actividades en el marco del ejercicio militar denominado Operación Arctic Endurance, organizado por Dinamarca. Además, Francia y Noruega también anunciaron el envío de efectivos para explorar formas de cooperación con sus aliados europeos, según confirmaron fuentes oficiales.
El contexto de estas decisiones se da después de que representantes de Dinamarca y Groenlandia sostuvieran conversaciones en la Casa Blanca con altos funcionarios estadounidenses, sin lograr acercar posturas frente a la intención del gobierno de Estados Unidos de aumentar su influencia sobre Groenlandia. Tras ese encuentro, el ministro danés de Asuntos Exteriores reconoció que persistían desacuerdos fundamentales sobre el futuro del territorio.
La situación ha generado un clima de intranquilidad en la región ártica, donde múltiples intereses estratégicos y de seguridad se entrelazan, y ha motivado que los países europeos implicados intensifiquen su cooperación militar para asegurar la estabilidad de Groenlandia.


