María Corina Machado, líder opositora venezolana galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, entregó en Washington la medalla de ese reconocimiento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras una reunión en la Casa Blanca que ha generado una intensa polémica internacional sobre el significado y la transferencia de los premios Nobel. El gesto tuvo lugar el 15 de enero de 2026, cuando Machado y Trump sostuvieron un encuentro privado, según informó The New York Times, en el que la dirigente venezolana presentó al mandatario estadounidense la medalla que recibió el año anterior por su labor en favor de la democracia en su país. Trump agradeció posteriormente en sus redes sociales la medalla, calificando la entrega como un “gesto de mutuo respeto”, y la Casa Blanca difundió imágenes del presidente con la medalla enmarcada junto a una inscripción que reconocía su liderazgo en la promoción de la libertad venezolana. La medalla fue entregada como símbolo de gratitud por el papel que la oposición venezolana atribuye al mandatario estadounidense en la liberación de Venezuela del régimen de Nicolás Maduro.
El gesto de Machado, sin embargo, ha generado críticas y aclaraciones por parte de las instituciones que gestionan los premios Nobel, que sostienen que el Premio Nobel de la Paz no puede transferirse de un laureado a otra persona. El Comité Nobel y el Instituto Nobel en Noruega han reiterado que una vez anunciado un premio, su decisión es final y no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros, aunque un laureado pueda disponer de la medalla física como considere. Este pronunciamiento fue confirmado en días previos a la reunión entre Machado y Trump, cuando la oposición venezolana había planteado públicamente la posibilidad de compartir el premio con el mandatario estadounidense como reconocimiento a su presunta contribución a la transición democrática en Venezuela.
La medalla entregada por Machado a Trump fue recibida en medio de un contexto geopolítico complejo, marcado por la reciente intervención militar estadounidense que condujo a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro y por la definición de la Administración Trump de apoyar a la presidenta interina Delcy Rodríguez como figura de estabilidad política en Venezuela. En ese contexto, Machado ha insistido en que la salida de Maduro abre la posibilidad de un futuro democrático para Venezuela y ha defendido la relación con Estados Unidos como un factor clave para lograrlo. A pesar de su gesto, Trump ha manifestado de manera pública que, en sus palabras, Machado “es una muy buena mujer” pero no cuenta con el apoyo necesario dentro de Venezuela para liderar plenamente una transición política.
Las reacciones internacionales han sido mixtas. En Noruega, algunos sectores políticos han calificado de “absurda” la entrega de la medalla a Trump, aduciendo que socava la integridad simbólica del Premio Nobel de la Paz y que confunde el reconocimiento otorgado a Machado por su defensa de los derechos democráticos con una operación de legitimación política que no está prevista en las normas del premio. Para analistas críticos, el episodio refleja tensiones entre el valor simbólico de los premios internacionales y las realidades de la política geoestratégica contemporánea, donde gestos de este tipo pueden adquirir significados que van más allá del reconocimiento por logros humanitarios o pacíficos.
La entrega de la medalla por parte de Machado se produce pocos meses después de que el Comité Nobel otorgara el Premio Nobel de la Paz 2025 a la dirigente venezolana, destacando su labor por mantener viva la llama de la democracia en un contexto de represión y crisis prolongada en Venezuela. El premio fue anunciado en octubre de 2025 y entregado en diciembre en Oslo, aunque Machado no pudo asistir a la ceremonia por motivos de seguridad, lo que subrayó la peligrosidad de su situación y el riesgo personal asumido por su liderazgo. El episodio reciente en la Casa Blanca se suma, por tanto, a una serie de momentos singulares en el reconocimiento internacional de la causa democrática venezolana y a las complejas relaciones entre actores políticos nacionales e internacionales que buscan influir en el destino del país sudamericano.


