El Gobierno de México anunció que a partir de marzo de 2026 se pondrá en marcha la credencialización del Servicio Universal de Salud, un mecanismo diseñado para garantizar el acceso efectivo de la población a la atención médica en cualquier institución pública del país, informó el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark García Dobarganes, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional. El propósito central de esta credencial es asegurar el derecho constitucional a la salud, facilitando la identificación de las personas y la prestación de servicios de salud públicos sin importar su lugar de afiliación o residencia, en cumplimiento con lo establecido en el artículo cuarto de la Constitución mexicana sobre el acceso a la salud como un derecho universal.
La credencial del Servicio Universal de Salud se ofrecerá en dos formatos principales: uno físico que podrá portarse como identificación sanitaria nacional y otro digital que estará disponible a partir de abril de 2026 a través de una aplicación móvil oficial. El formato digital permitirá que la información del usuario se mantenga actualizada en tiempo real y facilite el acceso a los servicios de salud incluso cuando no se cuente con la tarjeta física, integrando diferentes herramientas tecnológicas para validar la derechohabiencia y ubicar unidades médicas cercanas. Los datos incluidos en la credencial abarcarán nombre completo, Clave Única de Registro de Población (CURP), sexo, lugar y fecha de nacimiento, nacionalidad, tipo de sangre, información sobre donación de órganos y dos códigos QR que permitirán la validación de derechos y la localización de servicios de salud.
El alcance de la credencialización contempla a todas las instituciones públicas de salud federales, incluyendo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el programa IMSS-Bienestar, los institutos nacionales de salud, los servicios médicos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y los servicios médicos de las Fuerzas Armadas, lo que busca homogeneizar el acceso a la atención sanitaria en toda la infraestructura pública de salud. La credencial permitirá que cualquier persona pueda identificarse en cualquier unidad médica pública y recibir atención gratuita sin necesidad de preocuparse por la institución de afiliación específica o por trámites duplicados al cambiar de empleo o lugar de residencia.
Un elemento clave del nuevo esquema será la vinculación de cada credencial con un expediente médico electrónico interoperable que acompañará a la persona incluso cuando cambie de institución, trabajo o domicilio. Esta interoperabilidad facilitará que los profesionales de la salud accedan al historial clínico, estudios, recetas y citas médicas sin duplicar trámites o exámenes previos, con el objetivo de ofrecer una atención sanitaria más eficiente y continua. Las autoridades han señalado que, conforme avance la implementación del sistema digital, la credencial permitirá incluso agendar citas médicas y seleccionar la unidad de atención más conveniente, independientemente del domicilio del paciente, consolidando así la universalización de los servicios.
Para llevar a cabo el proceso de credencialización, se instalarán módulos de registro en todo el país a partir de marzo, en donde se capturarán datos personales, huellas dactilares y fotografías, en un esfuerzo coordinado con la Secretaría del Bienestar, que detalló que se atenderá a millones de personas en una primera etapa mediante miles de módulos distribuidos a nivel nacional. La implementación de esta credencial forma parte de una estrategia más amplia para modernizar y digitalizar el sistema de salud público mexicano, con una inversión estimada en miles de millones de pesos, y representa un paso significativo hacia la consolidación de un sistema de salud más accesible e inclusivo para todas y todos los ciudadanos.


