El Gobierno de México anunció el inicio del proceso de reparación integral del daño para las víctimas y familiares afectados por el accidente del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre de 2025, cuando un convoy descarriló en el sur del país y dejó un saldo de al menos 14 personas fallecidas y decenas de lesionados, según información oficial difundida por medios nacionales. El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina Padilla, informó que a partir de la semana entrante las autoridades federales comenzarán el contacto directo con cada una de las personas que viajaban en el tren y con los familiares de quienes perdieron la vida, para iniciar el procedimiento que contempla diversos mecanismos de atención integral.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, desde Palacio Nacional, se detalló que el proceso de reparación no solo incluye el acompañamiento en la recuperación física de los afectados, sino también apoyo jurídico, social y emocional, en coordinación con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Gobernación. Medina Padilla enfatizó que la prioridad de las autoridades ha sido desde el primer momento la atención humana y sensible hacia las víctimas y sus familias, y que este enfoque se mantendrá a lo largo de todo el proceso.
El gobierno federal explicó que la atención se realizará directamente en las comunidades donde residen la mayoría de los afectados, principalmente en localidades de los estados de Oaxaca y Veracruz, con objeto de reducir la necesidad de desplazamientos de las personas heridas o de los allegados de quienes perdieron la vida. Las autoridades adelantaron que eliminarán trámites innecesarios para agilizar la entrega de apoyos y facilitar la reparación diferenciada del daño, la cual se definirá según el nivel de afectación de cada caso y conforme a lo que establezcan las instrucciones de la FGR y las normativas vigentes.
En su intervención, la presidenta Sheinbaum Pardo expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y reiteró el compromiso del Ejecutivo federal para acompañar a los afectados hasta que concluyan todas las etapas de la reparación integral del daño. La mandataria indicó que la atención se estructurará para cubrir no solo la compensación económica inicial, que puede incluir pagos por seguros contratados para los pasajeros del tren, sino también los apoyos adicionales que determine la legislación aplicable, en función de las pérdidas materiales, físicas y emocionales causadas por el accidente.
La reparación integral del daño se enmarca en un contexto de exigencias de transparencia y acceso a la justicia por parte de algunas víctimas y representantes legales, quienes han denunciado omisiones en la investigación del accidente y han solicitado acceso a la carpeta de investigación formalizada por la Fiscalía General de la República, que atribuyó el descarrilamiento a un exceso de velocidad de la unidad en el tramo donde ocurrió el siniestro. Estas exigencias legales y la atención a los familiares de los fallecidos constituyen un componente adicional a las acciones emprendidas por el gobierno para garantizar que las víctimas no queden desamparadas y que se cumplan las obligaciones institucionales en materia de derechos humanos.
Con el inicio de este proceso de reparación integral del daño, las autoridades federales buscan dar cumplimiento a los compromisos adquiridos tras la tragedia ferroviaria y ofrecer una respuesta estructurada, oportuna y centrada en las necesidades de las personas afectadas, con el objetivo de brindar certidumbre, atención continua y apoyo a las familias que enfrentan las consecuencias de uno de los accidentes más graves del sector ferroviario en años recientes en México.


