Por Carlos E. Bojórquez Urzaiz
No es una frase imprevista. “Rumbo claro, gobierno cercano” es una afirmación que resume muy bien el Primer Año de Gobierno de Joaquín Díaz Mena como Gobernador de Yucatán, al frente de un proyecto que reivindica al Pueblo de Yucatán como centro de las políticas públicas: el Renacimiento Maya.
El rumbo es claro, porque el Plan Estatal de Desarrollo Renacimiento Maya 2024-2030 fue diseñado con un rigor técnico y un profundo sentido de responsabilidad que inscribe a Yucatán como parte de la Cuarta Transformación que ha emprendido México desde 2018, y que ahora encabeza la primera presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Por supuesto, la claridad de rumbo del Renacimiento Maya asegurará que el progreso no sea para privilegio de unos cuantos, sino un derecho para todas y todos los yucatecos. Esta es la profunda transformación que marca la diferencia con gobiernos anteriores, y es, igualmente, el nuevo
paradigma del servicio público, que hace de la administración estatal un gobierno cercano a la gente.En su Primer Año de Gobierno, “Huacho”, como con verdadero cariño lo llama la gente, se ha mantenido fiel a los principios que esbozó durante sus recorridos de campaña por Yucatán. Sus promesas ahora son acciones de gobierno reales, con un sentido de justicia social y prosperidad compartida en todos los 106 municipios del estado, incluyendo la ciudad de Mérida, demostrando así que gobierna para todas y todos. Esta manera de gobernar, no es algo fortuito. El Renacimiento Maya fue concebido desde el pulso verdadero de la población que estuvo olvidada en los sexenios neoliberales, que se cansó de ser ignorada en lo más básico de sus necesidades personales de salud, alimentación, vivienda y educación. Basta con recordar las condiciones del campo, la ganadería y la pesca antes de este primer año de gobierno progresista, para tomarle pulso al cambio verdadero.
El Renacimiento Maya reivindica también luchas pasadas de estas tierras, porque su esencia radica en el desarrollo histórico que le da origen, curso y sentido. No es casualidad, coincidencia o mímesis que existan semejanzas entre los gobiernos de Joaquín Díaz Mena y Felipe Carrillo Puerto, hace más de cien años. Ambos gobernantes se asemejan por el sentido humano que impregnaron en sus gestiones de gobierno, pero, sobre todo, por la convicción de que Yucatán tiene que avanzar de manera integral con el reconocimiento de que el pueblo maya debe ser el eje principal de nuestro desarrollo, honrando de este modo nuestras raíces.
Es desde el pensamiento progresista que debemos leer las semejanzas entre las acciones de “Huacho” y Felipe Carrillo Puerto, porquees desde sus ideas transformadoras, que han buscado las soluciones más óptimas para las necesidades del pueblo yucateco. Por eso comparten acciones de gobierno como la construcción de carreteras y caminos saca cosechas; por eso la apuesta por la cultura y la educación como eje fundamental de nuestro desarrollo; y desde luego, la perspectiva del impulso a la economía con prosperidad compartida.
El Renacimiento Maya ha comenzado. Y lleva un rumbo claro y a la vez cercano a la población. A través de él, la Cuarta Transformación se profundiza en Yucatán. Con su Primer Informe de Gobierno, Huacho refrenda su compromiso, como desde el primer día de gobierno, de transformar nuestro estado en la búsqueda de un futuro más justo y equitativo para todas y todos. Por eso lo dijo fuerte y claro en su primer informe: “Sigamos adelante, que nadie nos robe la esperanza, porque el Renacimiento Maya, ya comenzó y nada ni nadie lo va a detener”.
Sumémonos, en unidad, hacia la construcción de esta noble tarea compartida entre gobierno y sociedad.


