Durante el año 2025, el estado de Yucatán registró una recepción significativa de recursos económicos enviados desde el extranjero por parte de trabajadores y migrantes, superando los 400 millones de dólares en remesas destinadas a familias y comunidades de la entidad. Según datos oficiales del Banco de México, el flujo de remesas continuó a la alza en el ámbito local, incluso frente a un contexto nacional en el que los envíos de dinero hacia México experimentaron una tendencia a la baja generalizada.
El ingreso de remesas hacia Yucatán durante 2025 se traduce en un impulso importante para la economía local y el bienestar familiar. La cifra, que supera los 400 millones de dólares, representa un ligero incremento con respecto al año anterior, cuando la entidad había recibido cerca de 454 millones de dólares. La continuidad de estos recursos refleja, de acuerdo con analistas, el fuerte vínculo social y económico entre los yucatecos que residen en el extranjero y sus hogares en la entidad.
Este comportamiento contrasta con la tendencia nacional, ya que las remesas que recibió México en 2025 cayeron aproximadamente un 4.6% respecto a 2024, con un total de aproximadamente 61 mil 791 millones de dólares, según cifras del Banco de México. A nivel país, esta caída representó la primera contracción anual después de más de una década de crecimiento consecutivo en el ingreso de remesas.
En el caso de Yucatán, el flujo de remesas no solo contribuyó al ingreso familiar sino que también representó un componente significativo para el consumo local, la educación y la inversión en vivienda. La capital estatal, Mérida, junto con otros municipios de la entidad, concentró una parte considerable de estos recursos, lo que se traduce en un impacto directo en la actividad económica de la región.
Expertos en economía consideran que el hecho de que Yucatán tenga un crecimiento en remesas en un año en que el país en su conjunto registró una disminución en estos recursos evidencia tanto la resiliencia económica de las comunidades migrantes yucatecas como la importancia que estos ingresos representan para la dinámica económica local.
En suma, el estado de Yucatán cerró 2025 con una recepción de remesas que supera los 400 millones de dólares, marcando un factor de estabilidad económica para miles de familias dentro de la entidad, incluso en medio de un panorama nacional de contracción en el flujo de dinero enviado desde el extranjero.


