El joven delantero del FC Barcelona, Lamine Yamal, compartió sus impresiones sobre el próximo Mundial 2026 y algunos aspectos personales de su vida fuera del fútbol en una entrevista concedida a ESPN, enmarcada en su colaboración con la franquicia Pokémon.
Con tan solo 18 años, Yamal continúa batiendo récords con el conjunto blaugrana y se prepara para su primera participación en una Copa del Mundo con la selección española. A cinco meses del inicio del torneo, declaró: “Aún falta mucho, pero la ilusión es la de todos los españoles. Queremos ganar y dar lo máximo por el país”.
España, encuadrada en el Grupo H junto a Cabo Verde, Arabia Saudita y Uruguay, disputará dos partidos en Atalanta y uno en Guadalajara, México. Para Yamal, será su primera visita al país norteamericano: “Tocará probar algún taco, creo. Nunca he estado en México”, comentó.
Aunque en el pasado había mostrado interés por la cocina, confesó entre risas que ha abandonado esa afición: “La verdad es que lo dejé porque no era lo mío. Era muy malo, muy malo. Te hago unos nuggets con patatas, como máximo”.
Más allá del fútbol, el atacante describió cómo lleva una vida común y corriente cuando no está en el campo: “Hago lo que hace cualquier chaval de 18 años: estar con sus amigos, cuidar de su hermano, jugar a la Play, salir a dar una vuelta, … cosas así”.
Frente a la presión de la alta competencia, Yamal explicó que busca desconectar para mantener el equilibrio mental: “Intento estar con mis amigos y vivir mi vida. Trato de no centrarme sólo en el fútbol, de no estar todo el rato concentrado en el partido, ni ver vídeos del lateral contra el que me enfrento, nada de eso. Intento disfrutar de todo el día y en el momento en el que estoy en el campo dar el máximo de mí, pero al salir del campo, pues igual, desconectar al máximo del fútbol”.
Imaginando un día sin la fama que le rodea, el joven jugador detalló qué haría si pudiera pasar inadvertido por un día: “Primero, iría a desayunar por ahí a una terraza. Por la tarde echaría un partido de fútbol en algún parque, por ejemplo, en el poli de Rocafonda. Y luego iría a dar unas vueltas en bici o con los patinetes, con mis amigos. Cosas normales”.
Durante la charla, Yamal también se mostró nostálgico al recordar su infancia y su afición por Pokémon. Aunque no podía permitirse consolas como la PlayStation o la Nintendo en ese entonces, encontró diversión en las cartas coleccionables: “En el colegio jugábamos a las cartas de Pokémon y a todo eso. Algunos a la Nintendo, pero sobre todo las cartas. Cuando era pequeño no teníamos posibilidad de comprar la Play o la Nintendo. Entonces jugábamos con mis amigos en el patio con esas cartas, que valían un euro”.
Entre risas, reveló que Zygarde es su Pokémon favorito y que, de tener que asignar Pokémon a algunos compañeros de selección, elegiría a Dani Olmo como Pikachu: “por ser rubio”, y a Szczesny (Tek) como Charizard, argumentando: “No sé, me recuerda a él porque tiene aura”.
La entrevista muestra una faceta más cercana y auténtica de uno de los talentos más prometedores del fútbol español, quien combina la responsabilidad de representar a su país en un Mundial con la sencillez de un joven que aún disfruta de las pequeñas cosas.


