Este 10 de febrero se cumple un año desde que Luka Doncic debutó con Los Angeles Lakers, marcando un hito en la historia reciente de la franquicia californiana. El traspaso desde los Dallas Mavericks sorprendió al mundo del baloncesto cuando fue revelado por el periodista Shams Charania, de ESPN. Sin embargo, a pesar de la magnitud del movimiento, los Lakers aún no han logrado un cambio significativo en el panorama competitivo de la Conferencia Oeste.
Actualmente con un récord de 32-20, similar al que tenían hace un año (32-19), el impacto de Doncic ha sido más visible fuera de la cancha que en la clasificación. La estrella eslovena aceptó una extensión de contrato por tres años durante el verano, asegurando su permanencia hasta la temporada 2027-28, lo que ha cambiado el enfoque de la organización.
“El equipo que solía girar en torno a LeBron James y Anthony Davis ahora se construye en función de la trayectoria de Doncic”, se detalla en el análisis de Kevin Pelton, autor del reporte original.
Producción individual y evolución física
El arranque de Doncic como Laker fue discreto. En su primer partido, anotó solo 14 puntos con un pobre 5 de 14 en tiros de campo frente al Utah Jazz. Sin embargo, con el paso de los encuentros, su rendimiento se estabilizó, cerrando la temporada pasada con promedios de 28.2 puntos y 7.5 asistencias por partido.
Este año, tras mejorar notablemente su estado físico, Doncic ha disputado 42 de los primeros 50 partidos, una muestra de mayor durabilidad respecto a temporadas anteriores. Sus estadísticas son consistentes: 32.8 puntos por partido, liderando la liga en tiros libres anotados (8.5) e intentados (10.9) por encuentro.
No obstante, su producción global no supera a la de sus mejores años en Dallas. Aun así, según la métrica WARP de ESPN, Doncic ha registrado 14.1 victorias por encima del reemplazo durante el último año, solo superado por el actual MVP, Shai Gilgeous-Alexander.
Reconstrucción con Doncic al frente
La llegada de Doncic impulsó un cambio generacional en la plantilla. Los Lakers comenzaron a tomar decisiones que priorizan el futuro con Doncic como figura central. Un claro ejemplo fue el intento de adquirir al pívot Mark Williams, que finalmente fue cancelado por preocupaciones médicas.
También se dejaron marchar figuras veteranas como Anthony Davis y Dorian Finney-Smith, y se sumaron jugadores más jóvenes como Jake LaRavia y Deandre Ayton. Sin embargo, el equipo aún enfrenta grandes limitaciones estructurales.
Actualmente, solo tres jugadores además de Doncic tienen contrato garantizado para la temporada 2026-27: Dalton Knecht, LaRavia y Jarred Vanderbilt. Esto otorga flexibilidad a los Lakers para construir un equipo competitivo en torno a su estrella, especialmente si LeBron James no renueva y otros jugadores ejercen su opción de salida.
Verano decisivo para los Lakers
El próximo mercado de agentes libres será clave para el destino de la franquicia. Si se libera el espacio salarial suficiente, los Lakers podrían incorporar nuevas piezas sin comprometer la renovación de Austin Reaves, agente libre sin restricciones.
Además, podrían tener acceso a tres selecciones de primera ronda (2026, 2031 y 2033), lo que aumentaría su margen de maniobra en negociaciones. Las necesidades están claras: un pívot confiable y jugadores de rol capaces de complementar a Doncic.
Mitchell Robinson (Knicks), Robert Williams III (Trail Blazers), y Daniel Gafford (Mavericks) figuran entre los posibles objetivos. También se analiza la posibilidad de firmar a jugadores como Keon Ellis o Peyton Watson, este último con raíces en Los Ángeles.
Balance y perspectiva
A un año de su llegada, Luka Doncic ha demostrado ser una figura central y confiable para los Lakers. Sin embargo, el equipo aún no ha traducido ese valor en resultados concretos. Según proyecciones de ESPN, los angelinos solo tienen un 25% de probabilidades de avanzar más allá de la primera ronda de playoffs.
“El cambio por Doncic ofreció a los Lakers una salida a ese apuro. Ahora, depende de ellos aprovechar al máximo sus oportunidades este verano para sacar provecho”, concluye Pelton.
Con una estrella consolidada y un amplio margen para reconstruir, el verano de 2026 se presenta como un punto de inflexión. El futuro de los Lakers ya no gira en torno al legado de LeBron James, sino en torno a la visión, el talento y la constancia de Luka Doncic.


