Regina Martínez inscribió su nombre en la historia del deporte mexicano al convertirse en la primera mujer del país en competir en la prueba de esquí de fondo en unos Juegos Olímpicos de Invierno, durante la edición Milano-Cortina 2026 en Italia. La atleta, de 33 años, completó la exigente prueba de 10 kilómetros estilo libre y cruzó la meta en la posición 108 con un tiempo registrado de 34 minutos y 5 segundos, Ante rivales de alto nivel provenientes de naciones con tradición en deportes invernales, su actuación fue leída como un hito en la participación de México en la justa invernal, más allá de la posición final en la clasificación.
Nacida en México y radicada en Estados Unidos, Martínez combina su carrera como médica de urgencias con su dedicación al deporte, un equilibrio que ha exigido sacrificios personales importantes para financiar su entrenamiento en una disciplina poco común para atletas mexicanos. Su llegada a unos Juegos Olímpicos de Invierno es el resultado de años de preparación, competencias en circuitos internacionales y la obtención de la cuota olímpica en eventos clasificatorios, un logro que ella misma describió como la mayor medalla de oro al lograr la clasificación.
La prueba de esquí de fondo es una competencia en la que las participantes recorren largas distancias sobre nieve utilizando esquís y bastones, con salidas espaciadas por intervalos y un cronometraje individual que determina la posición final. En Milano-Cortina 2026, Regina Martínez tomó la salida en el Estadio de Cross Country de Tesero, en la región de Trentino, enfrentándose a condiciones climáticas exigentes y a competidoras provenientes de países con infraestructura para entrenar en deportes de nieve.
Más allá de su resultado en la tabla de posiciones, la participación de la mexicana fue recibida con reconocimiento por parte de otras deportistas durante la competencia, un gesto que simbolizó el espíritu de inclusión y el valor de representar a una nación tradicionalmente poco asociada con los deportes invernales. La sueca Frida Karlsson, campeona en la prueba con la medalla de oro, y otras medallistas como Ebba Andersson y la estadounidense Jessica Diggins, subrayaron la camaradería presente al finalizar la jornada.
La historia de Regina Martínez resuena también por su trayectoria personal. Comenzó a practicar esquí hace poco más de cinco años mientras estudió medicina en Minnesota, un estado caracterizado por inviernos largos y temperaturas extremadamente bajas, lo que paradójicamente la introdujo a un deporte que nunca imaginó como mexicana. Su dedicación para equilibrar turnos médicos, entrenamientos y competencias refleja el enorme esfuerzo que implica llegar a un nivel olímpico sin contar con los sistemas de apoyo habituales que tienen otros atletas en disciplinas tradicionales.
Su presencia en Milano-Cortina 2026 se suma a la participación más amplia de la delegación mexicana en una edición de invierno, que incluye también representantes en otras disciplinas como esquí alpino y patinaje artístico, aportando una narrativa de crecimiento y diversificación en el deporte nacional en escenarios internacionales.
La actuación de Regina Martínez en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 trasciende las cifras y posiciones para convertirse en un símbolo de perseverancia y de apertura de nuevos caminos en el deporte mexicano, con el potencial de inspirar a futuras generaciones de atletas a explorar disciplinas más allá de las convencionales en su país.


