El presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, respondió con firmeza a las declaraciones del defensor uruguayo Ronald Araújo sobre el supuesto interés del Barcelona en fichar al delantero argentino Julián Álvarez de cara al próximo verano.
Horas antes de la ida de la semifinal de la Copa del Rey entre Atlético y Barcelona, Cerezo se refirió a las palabras del central azulgrana, quien había alentado públicamente la posible llegada del atacante al conjunto catalán. “Puede decir lo que quiera, pero no es nadie en el Atlético”, afirmó el dirigente rojiblanco.
La previa del encuentro estuvo marcada por los rumores en torno al interés del Barcelona y el deseo del presidente Joan Laporta de incorporar a Álvarez en el próximo mercado de fichajes. En ese contexto, Cerezo expresó su malestar por el impacto mediático de estas versiones. “El ruido con Julián perjudica a Julián, a nosotros y a todo el mundo. Nosotros no sabemos nada. Los jugadores juegan donde quieren y Julián quiere jugar en el Atlético”, señaló.
Las declaraciones del presidente del Atlético se producen después de que Araújo, en entrevista con Mundo Deportivo, invitara al delantero argentino a unirse al club azulgrana. “Los mejores tienen que estar en el mejor club”, manifestó el defensor uruguayo.
Pese a reconocer que el atacante no atraviesa su mejor momento, Cerezo reiteró su respaldo al futbolista, quien llegó al Atlético de Madrid en 2024 por 75 millones de euros más 20 millones en variables. “Tengo toda la fe en el equipo, que es un buen equipo. Julián está teniendo una temporada mala, llegará un día que a Julián le salgan bien las cosas y puede ser esta noche”, afirmó.
Según informó ESPN el mes pasado, el Barcelona mantiene su interés en el delantero argentino como una de sus prioridades para reforzar el ataque. No obstante, el club catalán también analiza otras alternativas, entre ellas el serbio Dusan Vlahovic, cuyo contrato con la Juventus expira en junio.
La eliminatoria de Copa del Rey entre Atlético y Barcelona se desarrolla en un ambiente de tensión institucional, alimentado por las declaraciones cruzadas y las especulaciones sobre el futuro de Julián Álvarez.


