El gobierno del presidente Donald Trump presentó el jueves una solicitud de emergencia ante la Corte Suprema de los Estados Unidos para intentar poner fin a las protecciones migratorias temporales conocidas como Temporary Protected Status (TPS) para miles de sirios que residen en ese país.
La administración estadounidense pidió al máximo tribunal que levante una decisión de noviembre pasado de un juez federal de Nueva York que bloqueó la intención del gobierno de terminar el TPS para ciudadanos de Siria. Esa protección fue otorgada originalmente en 2012 bajo una administración anterior debido a la guerra civil en ese país y permite a los beneficiarios permanecer en Estados Unidos sin el riesgo de deportación y con autorización para trabajar.
En su recurso, las autoridades estadounidenses argumentan que las cortes inferiores han obstaculizado su intento de terminar el TPS y que la situación en Siria ya no cumple con los criterios legales para mantener ese estatus humanitario. Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, Siria “ya no cumple los criterios de un conflicto armado continuado que represente una seria amenaza para la seguridad personal de los nacionales sirios que regresan”, lo cual es parte de la justificación para solicitar la intervención de la Corte Suprema.
La administración Trump ha revertido o intentado terminar el TPS para varias nacionalidades en los últimos años. En casos anteriores, la Corte Suprema ha autorizado la eliminación de ese estatus para migrantes de países como Venezuela mientras los litigios continúan en tribunales inferiores, aunque esas decisiones han sido controversiales.
Organizaciones que representan a los sirios afectados y grupos de defensa de inmigrantes sostienen que si las protecciones se retiran, aproximadamente 6 000 personas podrían perder su permiso de trabajo y enfrentar procesos de deportación a un país donde las condiciones de seguridad siguen siendo inciertas.
La Corte Suprema solicitó a los demandantes sirios —aquellos que se oponen a la terminación del TPS— que respondan a la petición de la administración antes del 5 de marzo, según documentos judiciales.
El tema del TPS y su terminación para distintas nacionalidades sigue siendo uno de los principales puntos de tensión en la política migratoria estadounidense, con amplias implicaciones humanitarias y legales tanto para los beneficiarios del estatus como para el sistema judicial estadounidense.


