Una protesta contra las estrictas normas de vestimenta impuestas en Afganistán fue reprimida este martes en la ciudad de Herat, luego de que más de 100 personas se manifestaran por el arresto y la detención de mujeres acusadas de incumplir el código de vestimenta vigente bajo el gobierno talibán. De acuerdo con reportes citados por Latinus, al menos tres personas resultaron heridas durante la intervención policial.
Testigos presenciales señalaron que la policía abrió fuego durante la protesta. La movilización ocurrió en un contexto de fuertes restricciones para mujeres y niñas, entre ellas la obligación de cubrirse completamente para salir de casa, así como la prohibición de estudiar más allá de la educación primaria. Las manifestaciones contra decisiones gubernamentales son poco frecuentes en Afganistán, donde las protestas no son toleradas por las autoridades.
Las normas vigentes establecen que las mujeres solo pueden acudir a espacios públicos si portan hiyab completo, que incluye un pañuelo en la cabeza, una túnica larga que cubre todo el cuerpo y un velo facial que únicamente deja los ojos al descubierto. El cumplimiento de estas disposiciones es supervisado por el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio.
Kakar, un testigo de los hechos que pidió ser identificado solo por su nombre por temor a represalias, relató que pasaba en automóvil por la zona cuando observó la llegada de patrullas y escuchó disparos al aire. “Después de varios disparos, nos asustamos y nos bajamos del coche para no resultar heridos”, declaró. También afirmó que la policía volvió a abrir fuego durante el enfrentamiento con los manifestantes y añadió: “Vi sangre en la carretera”.
Richard Bennett, investigador de Naciones Unidas sobre derechos humanos en Afganistán, expresó su preocupación por los hechos y dijo estar “alarmado por el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes aparentemente pacíficos en Herat hoy”. En una publicación en X, pidió que los responsables rindan cuentas y señaló: “Es hora de desactivar la tensión, respetar la libertad de expresión de los ciudadanos, especialmente de las mujeres y las niñas, y evitar más daños”.
La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán también manifestó preocupación por las detenciones de mujeres en Herat, al advertir que estos hechos plantean “serias preocupaciones en materia de derechos humanos”. Un observador de derechos humanos indicó que se habían verificado al menos 16 arrestos y detenciones desde el viernes, incluida una mujer embarazada, por presunto incumplimiento de los requisitos de vestimenta.
El ministerio encargado de aplicar estas normas rechazó los señalamientos sobre arrestos y detenciones de mujeres. En un comunicado, sostuvo que “los asuntos que se están difundiendo sobre que se arresta a mujeres en Herat son todos rumores” y defendió que el uso del “hiyab es un mandato divino, una ley que estamos obligados a implementar”.


