La Guardia Revolucionaria de Irán informó que realizó ataques contra una base estadounidense en Jordania y otros 21 objetivos ubicados en el golfo Pérsico, como respuesta a operaciones militares de Estados Unidos cerca del estrecho de Ormuz, de acuerdo con reportes difundidos por medios iraníes y retomados por Reuters.
Los ataques incluyeron objetivos en Kuwait y Baréin, en medio de una nueva escalada entre Washington y Teherán. La ofensiva se produjo después de que el Ejército estadounidense señalara que atacó defensas antiaéreas, estaciones de control terrestre y sitios de radar de vigilancia iraníes cerca de Ormuz, tras el presunto derribo de un helicóptero Apache estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró a ABC News que la respuesta debía ser “muy fuerte” y “muy contundente”, al referirse a las acciones militares ordenadas contra posiciones iraníes.
De acuerdo con la información disponible, los enfrentamientos representan uno de los mayores intercambios de hostilidades desde el alto al fuego acordado en abril entre ambos países. La escalada también profundiza la incertidumbre sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto iniciado el 28 de febrero, tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Medios estatales iraníes reportaron ataques contra la isla de Qeshm y la ciudad portuaria de Sirik, ubicadas en la zona del estrecho de Ormuz. En respuesta, la Guardia Revolucionaria afirmó que atacó cuatro puntos en la base estadounidense de Al-Azraq, en Jordania, con misiles de largo alcance. Entre los blancos mencionados se encuentran hangares de cazas F-35 y un centro de mando y control.
La Guardia Revolucionaria también advirtió que está preparada para ofrecer una respuesta “aplastante y decisiva” ante cualquier nuevo ataque estadounidense. Hasta el momento, la situación mantiene elevada la tensión en una región estratégica para el tránsito internacional de petróleo y gas.


