Por: Cristina Padín.
Un día de octubre. Cálido y de luz dorada y mística. Las calles vestidas de esperanza y de todo lo que de verdad importa. Sonidos de siempre que pellizcan la piel. Ese sentir que el sentimiento sale del corazón y vuela en alegría y en oración. El Señor de Sevilla en Sevilla. En la ciudad. En las esquinas y en las rectas. En barrios reales. Dios caminando entre las gentes y recordando que siendo pequeño es como se es grande. Jesús del Gran Poder: humildad, sencillez.
Otro día de octubre. Un poco más cerca del nostálgico noviembre. Un día soleado y muy luminoso. Alguien cumple años. Una felicitación sincera y pura viaja de un trozo de geografía española a otro para honrar esa fecha. Ese alguien que cumple años no se anuncia con nombres rimbombantes. Es un ser de verdad. De ley. Alguien humilde, sin soberbia, con bondad, sin egolatría. Un hijo digno del Señor de Sevilla, un pedazo de Dios en la tierra.
Dedicado a Jesús del Gran Poder
A mi amigo Jm: feliz cumpleaños
A octubre y cumpleañeros de octubre
A Natalia
A las personas de ley
A mi Sevilla
A Luis
A mi amigo Manuel
Y a Albriux


