Por: Cristina Padín.
Decían que leían los cuentos que llegaban en los barcos.. que disfrutaban mucho las historias que acariciaban aquellas páginas repletas de sensaciones capoteras y muleteras.. decían que muchos soñaban con Talavante y su magia, con Juli y su verdad..
Vivían en una isla diminuta..
Decían que crepitaban los fuegos en las chimeneas y que se sentaban a leer en las noches de invierno. El mar deshacía su furia invernal contra las rocas, y en las escasas casas habitadas la luz iluminaba las ventanas. Decían que estaban contentos con el evento del viernes..
Iría un poeta a hablar sobre toreo..
Imaginé esta historia en una isla que amo: la isla de Ons
Dedicado a la isla de Ons
Al toreo
A Juli
A Talavante
A mi querido Luis
A las cosas bien hechas
A la gente que lee
A la memoria de Víctor Barrio, que decía que hay que enseñar el toreo
A Rocío
A Albriux: tenemos que ir juntos a esa isla


