Por: Eduardo Ruíz-Healy.
@ruizhealy
Se realizaron las penúltimas elecciones del sexenio
lopezobradorista. En Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y
Tamaulipas fueron elegidos los que reemplazarán a los actuales gobernadores.
En Durango también votaron por quienes integrarán los
39 ayuntamientos, mientras que en Quintana Roo eligieron a los 25 diputados que
conformarán el próximo congreso estatal.
Al escribir esta columna desconocía los resultados de
las elecciones para gobernadores, pero si las encuestas no fallaron habrán
ganado: en Aguascalientes la panista María Teresa Jiménez; en Hidalgo el
expriista y morenista Julio Menchaca; en Oaxaca el experredista y morenista
Salomón Jara; en Quintana Roo la morenista Mara Lezama y; en Tamaulipas, el expriista
y morenista Américo Villarreal Anaya.
Y si tampoco se equivocaron las encuestas, en Durango
el vencedor es el priista Esteban Villegas; si se equivocaron ganó la expriista
y morenista Marina Vitela.
El triunfo de los candidatos morenistas en Hidalgo y
Oaxaca marca el fin del control que el PRI y los dos partidos que lo
antecedieron, (PNR y PRM) tuvieron sobre la gubernatura de cada estado; desde
el 1 de abril de 1929 en Hidalgo, día en que asumió el cargo Bartolomé Vargas
Lugo, del PNR, y desde el 1 de diciembre de 1932 en Oaxaca, cuando Anastasio
García Toledo, también del PNR, se convirtió en gobernador.
Después de 93 años el PRI dejará de gobernar Hidalgo;
en Oaxaca después de 90.
Curiosamente, tanto el hidalguense Omar Fayad como el
oaxaqueño Alejandro Murat, adaptándose a los nuevos tiempos y dándonos un buen
ejemplo del ejercicio de la realpolitik, entendieron que el que fuera candidato
de su partido no tenía la menor oportunidad de vencer al de MORENA y si bien no
apoyaron abiertamente a éste tampoco levantaron un dedo para promover la causa
del priista.
Cinco de los nuevos gobernadores asumirán sus cargos
en septiembre, mientras que el de Oaxaca lo hará en noviembre.
Así, al empezar 2023 MORENA tendrá 20 gubernaturas en
su haber: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Ciudad de
México, Colima, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana
Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. Y tal
vez, Durango.
A los anteriores hay que añadir dos que son gobernados
por aliados de MORENA: Morelos y San Luis Potosí.
El 4 de junio de 2023, en el último proceso electoral
antes de 2024, serán electos los sucesores de los gobernadores de Coahuila y
del Estado de México; también a los 25 que sustituirán a los actuales
legisladores locales mexiquenses. Las encuestas señalan que cualquier candidato
de MORENA ganará ambas gubernaturas, aunque en el Edomex el candidato que lance
la alianza PAN-PRD-PRI seguramente tendrá más arraigo y oficio que el morenista
y podría dar la sorpresa.
Así las cosas, el 2 de junio de 2024, cuando se elijan
al sucesor del presidente Andrés Manuel López Obrador y a 128 diputados
federales, 128 senadores y nueve gobernadores, MORENA tendrá el control del
gobierno federal y de entre 22 a 24 gobiernos estatales, lo cual facilitará que
triunfen su candidatos a la presidencia y los demás cargos.
No está mal para un partido político que apenas obtuvo
su registro en 2014.


