Por: Cristina Padín.
..eran largas como los días de junio, bellas y puras como el agua fresca y como la verdad honesta.. eran amigas y confidentes.. y se vestían con vestidos blancos vaporosos y sugerentes en la primavera que se escapaba, porque la sensualidad es verso, el verso puede ser beso, y el beso que se apellida pasión es emoción..
Iban a las Plazas de Toros y les gustaba lo que es auténtico: la impronta de Perera, la valentía de Josè Tomàs, la magia de Talavante. Jamás gritaban aunque la faena, como es normal en arte en tiempo real, no fuera excelente. Insultar y gritar, lo sabía la Clase, implica vulgaridad y analfabetismo. Nunca presumían, eran la discreción..
La Humildad y la Clase sabían estar. Sabían sentir, también, algo que sabe el que tiene vida y vive la vida. Que no es tan fácil: no todo el mundo vive. Amaban leer, un hogar sin libros no es un hogar, amaban la cultura, amaban danza y música y pintura. Y aquella tarde de junio tan bonita paseaban, libres y felices, por su querida Andalucía..
Y la mía, a mi querida Andalucía
A la humildad y a la clase. Aborrezco prepotencia y soberbia
Al toreo
A Perera: un maestro
A José Tomás: un grande
A Talavante: mi mago y torero
A mi amigo JC
Y a mi amigo JM
Y a Carlos
A la cultura
A los libros. Sin leer no se puede hablar..
A mi querido Luis
A Albriux
A junio y a estos días de junio
A las personas valientes y sinceras


