Por: Cristina Padín.
Se acabó Noviembre, en plata y oscuridad, y se acabó como se acaba siempre. Con san Andrés. Y la más pequeña de las velas de la corona estaba tan contenta como las demás. Había escuchado en un magistral discurso que Adviento significa venida, y que ese era un tiempo de preparación para una llegada muy importante.
Qué hermosa época…
Y en la escuela el profesor, que se llamaba Andrés al igual que su padre se había llamado Andrés y su abuelo se había llamado Andrés, convidó a los alumnos a chocolate con castañas. Y después siguieron con aquella bonita actividad: recopilar todos los oficios antiguos de la zona. Ribeira Sacra. Una de tantas cosas excelentes que se hacen en las aulas..
Y el día de san Andrés saludaba ya a diciembre..
A cada Andrés
Con un beso a mi padre hasta el cielo en este día de su santo
A noviembre, que se va
A Luis
A Manuel y a Belén
A esa zona tan bella que es la Ribeira Sacra
A los discursos magistrales de Navidad
A los profesores, qué gran labor hacen
A mi amiga Rosario


