Por: Cristina Padín.
La tía Milagros estaba aguardando una noticia.. y al no saber si sería la que ella deseaba se encontraba un poco nerviosa… así que optò por dar un paseo por el campo… Qué relajante! Era 14 de diciembre, y gracias a Santa Lucía ya las tardes habían crecido un minuto! Pronto sería primavera… volvería la temporada! El crecimiento de los días empezaría a notarse en Nochebuena..
Milagros era muy aficionada! Sobre todo le encantaban las faenas de El Juli y Tomás Rufo.
Después fue a visitar a sus sobrinos: A, J y G. Tenían nueve, ocho y siete años. Ya estaban muy ilusionados con la Navidad… y aquella tarde andaban coloreando estrellas para un abeto. Un niño pensaba que la más hermosa era la azul, otro opinaba que la dorada, y el pequeño prefería la blanca. La tía Milagros se decantò también por la blanca: el blanco simbolizaba la pureza…
Cuando se fue a dormir descubriò que ya no estaba inquieta… al día siguiente recibiría la noticia, y la aceptaría fuera cual fuera… con la fortaleza de la Navidad! Era una mujer fuerte y creyente…
A diciembre
A 10 días de Nochebuena
A Luis
A tíos y sobrinos
A la fortaleza
A las estrellas de la Navidad
A Grethel
Y a las personas valientes


