Por: Luis Hevia Canto.
El pasado sábado 6 de mayo, el
Consejo Político del PRI Yucatán se reunió con el objetivo de definir el método
que habrá de utilizar para la renovación de su dirigencia estatal. Con una
contundente mayoría, las y los consejeros yucatecos votaron en favor de un
proceso de consulta a la base priista para elegir a las personas que
encabezarán la Presidencia y la Secretaría General del tricolor en el Estado.
En esta sesión, lo revolucionario
pesó tanto como lo institucional pues las formalidades propias de este partido
estuvieron acompañadas de las voces de algunos consejeros que pidieron la
palabra para compartir reconocimientos, exhortos y propuestas.
Una de las propuestas más
interesantes fue puesta sobre la mesa por la exgobernadora Dulce María Sauri.
La renombrada priista solicitó formalmente una consulta a la Comisión Nacional
de Procesos Internos de su partido para que se contemple la alternancia de
género en la fórmula para la dirigencia estatal. De implementarse esta figura
en el proceso, la siguiente persona en ocupar la presidencia del PRI Yucatán
tendría que ser una mujer puesto que el presidente saliente es Francisco Torres
Rivas.
Lo anterior tiene como antecedente
la disposición que dictó hace unas semanas el Tribunal Electoral del Poder
Judicial de la Federación para aplicar la alternancia de género en la elección
de la presidencia del Consejo General del INE. En este caso, la figura se
garantizó con el nombramiento de Guadalupe Taddei Zavala como consejera
presidenta en relevo del ex consejero presidente Lorenzo Córdova.
La propuesta de la doctora Sauri
Riancho traería beneficios al PRI pues le permitiría reafirmarse como el
partido de las causas sociales, tal y como marcan sus estatutos. Asimismo,
convertiría al PRI Yucatán en un referente nacional en materia de género pues
contribuiría a terminar con la mala práctica de simular paridad mediante la
designación de hombres para las Presidencias del partido y mujeres para las
Secretarías Generales. Como la exgobernadora expresó durante su intervención en
la sesión, eso no es paridad y sucede en 29 de las 32 dirigencias estatales
priistas del país.
De ser aprobado lo propuesto por la
exgobernadora Sauri, el PRI Yucatán cuenta con varias militantes que tienen la
capacidad de asumir tan importante encomienda.
Uno de los liderazgos más fuertes
que tiene el tricolor en Yucatán es la diputada local Karla Franco.
Mientras defiende las causas sociales y los ideales de su partido con
iniciativas desde el Congreso yucateco, la legisladora local también trabaja de
cerca con las estructuras priistas pues es dirigente estatal de la
Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).
Lo anterior le ha permitido
posicionarse ante los ciudadanos como una política congruente que aporta a la
sociedad desde su trinchera y, ante la base priista, como una líder que trabaja
por su partido en todo el Estado.
Se dice que la fuerza del PRI
Yucatán está en los municipios y, quién tiene el control de este músculo, es Hiselle
Díaz del Castillo. Además de ser la presidenta municipal de Conkal, es la
dirigente estatal de la Federación Nacional de Municipios de México (FENAMM),
órgano que reúne a los alcaldes priistas del país. Gracias a este espacio, ha
podido forjar vínculos con todos los presidentes municipales priistas
yucatecos, así como también ha podido recorrer el interior del Estado.
Si la estrategia es construir de
abajo hacia arriba, la alcaldesa de Conkal cuenta con las herramientas y
experiencia para lograr dicha tarea.
La regidora Ana Gabriela Aguilar
igual es una opción a considerar para la presidencia del PRI Yucatán. La
experimentada coordinadora de los regidores tricolores ha destacado por su
desempeño en el Ayuntamiento meridano al fungir como una opositora congruente
capaz de articular argumentos y exigencias puntuales desde su trinchera. La
calidad de su argumentación y su nivel de congruencia también le han permitido
formar canales de comunicación con los líderes de los distintos partidos que
componen el Cabildo.
Aparte de este posicionamiento y
capacidad de generar canales de diálogo con otros partidos, la regidora Aguilar
se ha ganado el respeto de la militancia priista por mantenerse activa en la
vida interna de su partido sin dejar lugar a dudas sobre su compromiso con el
PRI.
Otra mujer priista yucateca que ha
tenido la oportunidad de recorrer el Estado desde los órganos de su partido es Linett
Escoffié Ramírez, presidenta del Organismo Nacional de Mujeres del PRI
(ONMPRI) en Yucatán. La igual expresidenta municipal del Revolucionario
Institucional en Mérida es de los pocos cuadros tricolores que continuaron
labores partidistas tras la derrota electoral del 2018; mientras la mayoría se
recluyó para curar heridas, Escoffié Ramirez se mantuvo al pie del cañón. Esto
le ganó el reconocimiento de la militancia priista y le permitió formar una fuerte
estructura en toda la entidad.
Janice Escobedo es
otro cuadro yucateco que podría encabezar la dirigencia estatal de su partido.
La originaria de Oxkutzcab tiene una significativa experiencia en el Poder
Legislativo por cuanto estuvo al frente de la Mesa Directiva del Congreso
yucateco cuando se desempeñó como diputada local, así como también tiene
experiencia en la administración pública pues fue secretaria de la Juventud.
De igual manera, conoce a su
partido desde adentro y ha podido recorrer todo el Estado con la bandera
tricolor ya que fue Secretaria General del PRI Yucatán. Finalmente, se ha
consolidado como una experta en operación político-electoral gracias al trabajo
que ha realizado en procesos electorales de varios estados y que hoy le es
reconocido con la encomienda de delegada en Campeche del Comité Ejecutivo Nacional
del PRI.
La diputada federal Jaqueline
Hinojosa Madrigal también es un cuadro que podría presidir al PRI Yucatán.
La legisladora tiene amplia experiencia en dirigencias partidistas ya que ha
sido presidenta de la Red de Jóvenes por México en Yucatán y líder del
organismo nacional de mujeres de la CNOP a nivel nacional, espacio desde el
cual contribuye a la operación política para las elecciones del Estado de
México.
Además, tiene participación
constante en programas de análisis político lo cual le ha permitido generar
posicionamiento mediático y desarrollar habilidades de comunicación y
argumentación. Esto hace que Hinojosa Madrigal sea un perfil atractivo para la
dirigencia del tricolor.
Si se habla de priistas yucatecas
destacadas, no se puede dejar fuera a Yamili Cupul VÁzquez, presidenta
municipal de Uaymá. La alcaldesa obtuvo reconocimiento nacional al defender su
victoria en dicho municipio luego de que Morena consiguiera que se repitiera la
contienda tras “reventar” la primera elección con actos de violencia. Con una
demostración de gallardía y compromiso partidista, Cupul Vazquez refrendó su
triunfo en la segunda elección y ha mantenido una gestión satisfactoria al
frente del Ayuntamiento.
Debido a esto, Yamili Cupul generó
un importante posicionamiento y liderazgo ante la base priista lo cual la hace
una opción viable para encabezar la dirigencia estatal del PRI.
Entre las yucatecas que podrían
asumir la presidencia estatal del PRI, sin duda se encuentra María Esther
Alonzo. La exalcaldesa de Progreso, y ex diputada local y federal, ha
construido un innegable legado en el PRI Yucatán el cual le ha ganado el
respeto y admiración de la militancia tricolor. Por el peso de su nombre y las
habilidades que ha adquirido en sus múltiples cargos, Alonzo cuenta con lo
necesario para tomar las riendas de su partido.
Por último, pero no menos
importante si se perdona el cliché, se encuentra la doctora Gabriela
Santinelli. Este cuadro priista tuvo una destacada participación en el
Congreso local durante la LVIII legislatura, en la cual se desempeñó como
presidenta de la Comisión de Hacienda. Igualmente, tiene amplia experiencia en
la administración pública y ha sido dirigente de mujeres de la CNOP. Si bien,
en años recientes se ha dedicado a la Academia, también ha procurado tener una
participación activa en la vida interna de su partido lo cual la ha mantenido
vigente.
Gracias a su experiencia,
capacidades y congruencia partidista, la doctora Santinelli es una buena opción
para asumir la presidencia estatal del tricolor.
La alternancia de género propuesta
por la doctora Dulce María Sauri Riancho le permitirá al PRI Yucatán asegurar
que su proceso de elección interna sea congruente con sus estatutos partidistas
y las necesidades de la sociedad. Además, es una oportunidad para que Yucatán
reafirme su papel vanguardista en temas relacionados con los derechos de la
mujer pues se creará un antecedente que seguramente servirá de modelo para las
demás dirigencias estatales y partidos políticos. Priistas yucatecas capaces de
asumir la presidencia estatal hay varias, es cuestión de garantizarles el
espacio.


