Mérida, Yuc., a 17 de abril de 2016 (ACOM).-Las elevadas temperaturas y la escasez de lluvias significan malas noticias para los horticultores, pues esta situación augura pérdidas de cultivos y la presencia de plagas en varios puntos del estado.
José Tejero Poot, presidente de la Asociación de Horticultores de Yucatán, indicó que actualmente hay riesgo de pérdidas en las cosecha de rábano, calabaza, cilantro, chayote, repollo, xpelón y remolacha, ante la escasa lluvia que hay hasta ahora.
“Esos cultivos necesitan de mucha agua para alcanzar cosecha, pero hay escasez de lluvias, eso puede ocasionar la pérdida de sembradíos, y que se tenga que importar esos alimentos de otros estados, lo que aumentaría sus precios en el Estado”, enfatizó.
Otro problema que enfrenta este tipo de siembra, son las plagas que surgen cuando hay prolongada sequía, las cuales arrasan con los sembradíos por lo que los productores se ven obligados a utilizar químicos para combatirlas.
Indicó que hasta ahora se ha tenido que importar productos de otras partes de México como tomate, lechuga y sandía los cuales son escasos en la producción local, al menos lo suficiente para abastecer la demanda.
“Sólo el tomate colapsó por completo en el Estado, debido a la presencia de la mosca blanca, como es un alimento de mucha demanda, para satisfacer la necesidad local, se importa del Norte y Sureste del país, por ello, el kilo oscila entre los 20 y 25 pesos”, dijo.
“Las hortalizas necesitan de mucha agua, que con algunas lluvias que haya lograrían salvar cosechas como chayote, rábano, calabaza, entre otros cultivos, la tierra esta seca y las semillas se pudren a falta de agua”, agregó.
Comentó que ahora hay abundante cosecha de mamey, fruta típica del Estado, la cual tiene demanda local e incluso ya se vende en el mercado nacional, y extranjero, además de que un kilo puede oscilar hasta en los 10 y 20 pesos.
Sobre el mango manila y de otras variedades, dijo que se trae de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, y sus precios varían también de acuerdo a la existencia de volumen del fruto, ya que en Yucatán este no es común.


