· No
es contagiosa, ni producida por falta de higiene; tampoco es una alergia,
aunque es importante consultar con la o el especialista para evitar mayores
complicaciones
La
dermatitis seborreica es una erupción de la piel, aunque no exclusiva, de la o
el lactante. Es una lesión escamosa, amarillenta y grasosa que se observan en
la cabeza, en muchas ocasiones cuando a las y los padres primerizos, les da
mucho miedo limpiar bien las fontanelas –mollera-, lo que puede llegar a
agravar el problema, informó el especialista en Pediatría del Seguro Social en
Yucatán, Rafael Sauri Pat.
Esta
costra aparece en el cuero cabelludo de la o el bebé en forma de escamas cafés
o amarillas y espesas. De igual forma, se pueden encontrar en los párpados,
oídos, alrededor de la nariz y en la ingle. La costra láctea se puede observar
en neonatos, niñas y niños pequeños hasta los tres años de edad y es una
afección inofensiva y temporal, aunque debe ser tratada a tiempo.
El doctor
del IMSS indicó que no es contagiosa, ni producida por falta de higiene;
tampoco es una alergia, aunque puede o no ocasionar picazón. Si se presenta,
rascarse en exceso puede causar una inflamación adicional y las grietas en la
piel pueden originar infecciones leves o sangrados.
Cuando se
trata de bebés, este padecimiento tiene una evolución característica; suele
comenzar en el primer mes de vida y se disipa alrededor del cuarto o quinto
mes. Aunque se desconoce la causa de esta afección, se señalan como factores
probables los genéticos, hormonales y ambientales.
Además de
la comezón, pueden existir otras complicaciones, entre ellas, infecciones
secundarias tales como piodermitis (enfermedades cutáneas causadas por
microorganismos), la furunculosis (infección en los folículos) y la inflamación
de los párpados con comezón, bordes escamados y caída de las pestañas.
El
diagnóstico es relativamente fácil, ya que las características clínicas como la
edad de la o el paciente, por ejemplo, son bastantes claras; al igual que los
lugares donde se manifiesta y la presencia de las escamas gruesas y
amarillentas.
El
tratamiento consiste en informar y tranquilizar a las y los padres con respecto
a la naturaleza y evolución de la enfermedad, así como en orientarlos sobre las
medidas higiénicas del cuero cabelludo con champús antiseborreicos a base de
ácido salicílico; las cremas o lociones con esteroides sólo se deben emplear en
caso de comezón intensa, y únicamente deben ser recetadas por la o el médico
tratante.
Es
importante no medicar al bebé sin la valoración especializada; en caso de ver
las manifestaciones típicas de la dermatitis seborreica, es importante
consultar con su médico, ya que aunque no es una afección grave, se debe tratar
y evitar, finalizó el especialista del Seguro Social.


