Trina Hibberd se despertó con un extraño sonido sibilante. Cuando se incorporó de la cama y miró, se dio el susto de su vida: una gigantesca serpiente pitón se deslizaba por el pasillo y entraba en su habitación.
La mujer residente en Mission Beach, Queensland, Australia, grabó imágenes de la serpiente, que se extendía detrás y encima de marcos de cuadros y el perchero de sombreros, y las subió a su página de Facebook.
“OK, tenemos un visitante, y enoooooorme”, dice en el video Hibberd mientras panea la extensión serpiente.
“Quiero decir, no, es muy grande…es enorme. Oh, Dios”.
Y no tuvo más remedio que llamar a los cazadores de serpientes a las 4 de la madrugada. Estos determinaron que el reptil medía unos 16 pies -casi 5 metros- y pesaba 30 kilogramos.
Hibberd lo bautizó como Monty y cree que había estado en el techo de su casa por lo menos desde 2012.
“La primera foto que tengo de él fue en 2012, pero estoy bastante segura de que ha estado en el techo por mucho más tiempo”, escribió. “Solía deslizarse hacia abajo en la zona de la piscina para comer y beber y luego deslizarse de vuelta justo antes de la salida del sol a menos que tuviera un estómago lleno de comida y se quedara atascado.”
Pero nunca imaginó que podría ser tan grande.
“Estoy muy contenta de que se haya ido. ¡El cazador de serpientes dijo que era un asesino de canguros!”, agregó.
Las serpientes se sienten atraídas por patios y casas en Queensland debido a la comida y cobijo que les ofrecen inadvertidamente las personas en sus hogares.
Las pitones también entran en corrales de aves, cazan ratas y comadrejas en cavidades del techo, donde se sienten cálidas y seguras.


