Milicianos presuntamente de Al Qaeda tomaron el miércoles una base militar junto al aeropuerto internacional de Adén, en el sur de Yemen, mataron a 14 soldados y provocaron un enfrentamiento de horas antes de retirarse, informaron funcionarios médicos y de seguridad.
El ataque comenzó antes del amanecer del Eid al-Fitr, una importante festividad musulmana al finalizar el mes de ayuno del Ramadán.
Un coche bomba suicida estalló en instalaciones de la Seguridad Central, mientras un segundo grupo de atacantes con chalecos explosivos tomaron por asalto otro portón bajo cobertura de un fuego intenso. El ruido de disparos y explosiones retumbó en la ciudad durante más de seis horas, hasta que una incursión de helicópteros Apache obligó a los atacantes a retirarse.
Al menos seis atacantes murieron, según los funcionarios, que atribuyeron el ataque a la filial yemení de Al Qaeda. Nadie se atribuyó el ataque, cuyo objetivo aparente era apoderarse de armas y municiones.
Las fuentes hablaron bajo la condición de no ser identificadas por no estar autorizadas a informar a la prensa.
Se estima que unas 9.000 personas han muerto en el conflicto en Yemen, que ha dejado al país más pobre del mundo árabe al borde de la hambruna.


