Musulmanes
en Francia e Italia acudieron en masa a misa el domingo, en un gesto de
solidaridad interreligiosa después de una serie de ataques de
extremistas islámicos en Europa que amenazan con profundizar las
divisiones religiosas.
Desde
la imponente catedral gótica en Rouen, a pocos kilómetros de donde el
sacerdote de 85 años Jacques Hamel fue degollado el martes por dos
musulmanes radicales, a la icónica Notre Dame de París, donde el rector
de la mezquita invocó una bendición papal en latín, muchos asistentes
católicos a misa fueron consolados por musulmanes en su entorno.
Entrevistada
afuera de la catedral en Rouen, Jacqueline Prevot dijo que los
musulmanes estaban realizando “un gesto magnificente”.
“Observe toda esta comunidad musulmana que asistió a misa”, agregó. “Encuentro esto muy reconfortante”.
La
televisión francesa transmitió escenas de solidaridad interreligiosa
por toda Francia, con mujeres musulmanas con pañoletas sobre la cabeza y
hombres judíos con kipá llenando las hileras del frente de catedrales
católicas en Lille, Calais o la Basílica de Saint Denis, tradicional
lugar de descanso de la realeza francesa.
Hubo
escenas similares en Italia, donde Izzedin Elzir, líder de la Unión de
Comunidades Islámicas de Italia, hizo un llamado a sus colegas a “tomar
este momento histórico para transformar tragedia en un momento de
diálogo”. El secretario general de la Confederación Islámica del país,
Abdullah Cozzolino, habló en la capilla Tesoro de San Genaro; mientras
que tres imanes asistieron a misa en la Iglesia de San María, en el
barrio Trastévere, en Roma, vistiendo su ropa tradicional al ingresar al
santuario para sentarse en la primera fila de bancas.
Ahmed
El Balzai, imán de la mezquita de Vobarno, en la provincia italiana de
Brescia, en Lombardía, dijo que no temía repercusiones por expresarse
abiertamente.
“Esta
gente está manchando nuestra religión y es terrible saber que mucha
gente considera terroristas a todos los musulmanes. Ese no es el caso”,
subrayó El Balazi. “La religión es una cosa. Otra es el comportamiento
de musulmanes que no nos representan”.
Paolo
Gentiloni, ministro italiano de Relaciones Exteriores, agradeció a los
musulmanes italianos por su participación, y dijo que ellos “están
mostrando a sus comunidades el sendero de valentía contra el
fundamentalismo”.


