Debía ser un viaje memorable al Gran Cañón para Kenneth Walton y su hija de siete años, pero empezó, al menos, como una gran pesadilla.
En la carretera interestatal 40 fue detenido por la policía de Arizona.
“Yo no iba a alta velocidad ni haciendo nada malo, pensé, así que sólo me volví hacia ella y le dije que no se preocupara”, contó Walton en un post en Facebook que ha sido compartido más de 8 mil veces.
Momentos después, un patrullero de carretera, con su arma en la mano, se acercó al vehículo y exigió que abriera la ventana del lado del pasajero y según Walton, apuntó con el arma a su hija.
“Mi hija estaba tratando de ayudar, así que ella se inclinó hacia delante para tratar de llegar al asiento delantero para abrir la ventana y él le gritó y agitó su pistola delante de ella para que se quedara quieta, se sentara y no se moviera”, dijo Walton.
Asustado, el hombre intentó calmar a la niña antes de que se le ordenara salir del vehículo a punta de pistola.
“Tenía las manos en el aire y me dijo no te toques la cintura o te abro dos agujeros en la espalda”, relató Walton.
¿La causa de la detención? La chapa de su auto alquilado aparecía como perteneciente a un vehículo robado.
La policía dice que Walton tiene razón en estar molesto, pero que debe dirigir su ira contra la compañía a la que alquiló el auto.
“El señor Walton tiene todo el derecho a estar enfadado y lo apoyamos en su ira, sin embargo, simplemente sentimos que necesita dirigirla al lugar correcto, esto nunca hubiera ocurrido si el auto de alquiler hubiera quitado las placas como se suponía”, declaró a Fox 10 Damon Cecil, capitán de la policía.
También agregó que el agente no estaba al tanto de que había una niña en el auto en ese momento.
Walton dice que busca una disculpa tanto de la policía como de la compañía de alquiler de autos y que aún no las ha logrado.
Y todavía intenta explicarle a su hija lo que sucedió.


