El Manuscrito Voynich es tal vez el libro más extraño y misterioso del mundo, y reconozco que hace años que estoy fascinado con él. De hecho, ya he escrito hasta en tres ocasiones en este blog (veanse referencias al final del artículo) sobre este libro anónimo, ilustrado, dueño de un lenguaje extraño, y que cuenta con su propio alfabeto.
Bien, si como yo tu eres una de esas personas que pagaría algo por tener entre las manos esta rareza del siglo XV, y bucear entre sus ilustraciones extrañas, sin necesidad de acudir al lugar donde se encuentra el original: la biblioteca Beinecke de libros y manuscritos raros de la Universidad de Yale (Estados Unidos), estás de enhorabuena… ¡tal vez puedas comprártelo!
Obviamente no el original, pero sí una de las 898 réplicas tan bien hechas, que te darán la sensación de encontrarte ante este códice editado en papel vitela. ¿Y sabéis dónde se están haciendo estas joyas, que emplean lo último en tecnología, y cuyos facsímiles han dejado anonadados a los propios libreros de Yale? La respuesta es: en España, más concretamente en Burgos (Editorial Siloé).
Los lingüistas de todo el mundo, llevan 600 años intentando dar significado a las 30.000 palabras de este manuscrito, el único que hasta la fecha no ha podido ser descifrado. Tal es su dificultad, que para muchos se trata de un engaño medievalcarente de sentido, urdido con el único motivo de ser vendido a algún coleccionista rico.
Sin embargo, no todos opinan igual, y muchos otros expertos se ven “sacudos por su aura de misterio cuando lo ven por primera vez”, tal y como Juan José García, editor de Siloé, ha afirmado hace poco. ¿Quieres adquirir uno? Bien, pues ya te advertimos que no te va a salir barato, ya que la editorial planea sacarlas a la venta por un precio que rondará los sietemil u ochomil euros.
El libro fue descubierto por un librero especialista en antiguedades en 1912, que respondía al nombre de Wilfrid Voynich, de ahí el nombre con el que se le conoce. Sin embargo dataciones de carbono 14 dejan bien clara la antigüedad del papel vitela sobre la que se escribió la obra.
Si su extraño alfabeto te deja perplejo, sus elaboradas ilustraciones directamente te dejan sin habla. Algunas contienen símbolos astrológicos; en otras escenas se muestran figuras humanas (incluyendo desnudos femeninos en miniatura) y plantas, entre ellas 100 especies botánicas no identificadas.
Para muchos académicos, intentar descrifrar el manuscrito es sinónimo de “suicidio académico”, otros en cambio creen que se trata de un cifrado tan bien urdido que aún no ha podido ser resuelto. Como veis, las teorías a favor de su falsedad o autenticidad abundan. Sea como sea, es una buena noticia saber que los propietarios legales del libro han accedido, después de largas negociaciones, a que se elaboren réplicas del mismo. Y recuerda, si no puedes permitirte comprar una réplica, siempre puedes consultar la edición digital a la que sus propietarios dan libre acceso.


