Preservar la
diversidad biológica es importante para producir alimentos y también
para conservar el fundamento mismo de la vida y los medios de
subsistencia rurales, afirmó la Directora General Adjunta de la FAO,
María Helena Semedo, al intervenir en una cumbre internacional sobre la
protección de la biodiversidad.
“La
biodiversidad es esencial para la seguridad alimentaria y la nutrición”,
señaló Semedo en la apertura del segmento de alto nivel del 13º período
de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP13) del Convenio sobre
la Diversidad Biológica (CDB). “Es necesario –dijo- producir alimentos
nutritivos y abundantes de forma sostenible y adaptar la agricultura, la
silvicultura y la pesca a desafíos globales, como el cambio climático y
el crecimiento demográfico”.
“Reducir la
huella ecológica de los sectores agrícolas mediante prácticas
sostenibles, contribuirá a la conservación de la biodiversidad”, añadió,
señalando que “mantener la diversidad biológica en los sectores
agrícolas es importante para producir alimentos nutritivos y mejorar los
medios de subsistencia rurales y la resiliencia de personas y
comunidades”.
“Si queremos
transformar el mundo, acabar con la pobreza, lograr el hambre cero y
asegurar la protección duradera de la biodiversidad de la que dependen
la humanidad y sus sistemas alimentarios, entonces tenemos que responder
con un esfuerzo integral que incluya a todos los sectores y
ministerios”, dijo.
Semedo citó
la agroecología como “ejemplo de la transformación que necesitamos”, y
subrayó que ésta, “al combinar la investigación científica y los
conocimientos locales y tradicionales, permite el desarrollo de
prácticas sostenibles y un mejor conocimiento de los ecosistemas
agrícolas”.
La Directora
General Adjunta de la FAO expresó “la necesidad de construir puentes
entre los diversos sectores, identificar sinergias, alinear objetivos y
desarrollar enfoques multisectoriales integrados para incorporar la
biodiversidad en los sectores agrícolas” y propuso para ello la creación
de una plataforma, que apoyará a los países miembros “a comprometerse
con pasos concretos y cuantificables de transformación hacia una
agricultura y ganadería y prácticas pesqueras y forestales sostenibles”.
La reunión de
Cancún cuenta con unos 10 000 participantes que durante dos semanas
analizarán la implementación en curso del CDB, que desde que entró en
vigor en 1993, ha adoptado 367 decisiones.
La COP13 se
centra en incorporar de forma general la biodiversidad en los sectores
pertinentes, en especial la agricultura, la pesca, la silvicultura y el
turismo, para contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible, la
acción climática, la seguridad alimentaria y otros objetivos de
desarrollo humano. Entre los temas a debate figuran la forma en que la
biodiversidad puede vincularse con las iniciativas climáticas y
empresariales, las cadenas de suministro, la producción y el consumo
sostenibles y cómo organizar asociaciones y mecanismos de financiación
eficaces.
Doble papel de la agricultura
La
agricultura es por naturaleza un importante usuario de la biodiversidad,
pero tiene también el potencial de contribuir a su protección.
Aún
reconociendo que existen “interacciones, competencia e incluso
conflictos” entre la biodiversidad y la agricultura, Semedo apuntó a una
creciente concienciación científica sobre cómo las técnicas agrícolas
pueden contribuir a funciones ecosistémicas vitales, como son mantener
la calidad del agua, combatir la erosión y favorecer la polinización,
todos ellos pilares fundamentales de la biodiversidad.


