El presidente electo Donald Trump enfrenta una prueba de fuerza inicial con sus correligionarios republicanos en torno a las relaciones con Rusia, luego de que dijeron que quieren investigar una denuncia de la CIA de que Moscú se entrometió en las elecciones estadounidenses del mes pasado y que tienen ciertas reservas sobre el hombre elegido por el futuro mandatario para ser secretario de Estado.
“A menos que cojas a los piratas en el acto, es muy difícil determinar quién estaba haciéndolo. ¿Por qué no se sacó este tema durante las elecciones?”, afirmó Trump en su cuenta de Twitter, su red social favorita para enviar mensajes. Además, el magnate señaló que “si los resultados electorales hubiesen sido los opuestos y hubiésemos intentado jugar la carta rusa”, entonces “lo llamarían una teoría conspirativa”.
Durante todo el fin de semana, Trump ha restado importancia al informe de la CIA que salió a la luz este viernes en el diario The Washington Post. Trump calificó el domingo de “ridícula” la afirmación de la CIA de que hackers rusos habían trabajado a favor de su candidatura y elogió al director general de ExxonMobil, Rex Tillerson, quien aparece como principal candidato a secretario de Estado.
En la información del diario se señalaba que esa y otras agencias de inteligencia estadounidenses habían concluido que los ciberataques de Rusia no buscaban simplemente desestabilizar el proceso electoral de EE.UU., sino ayudar específicamente al candidato republicano.
El presidente electo se ha resistido hasta ahora a atribuir a Rusia los ciberataques que, entre otras cosas, generaron el robo y la publicación de 20.000 correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC) y otros muchos mensajes de la campaña de su rival en la carrera presidencial, Hillary Clinton.
La posición republicana
Sin embargo, dos senadores republicanos cruciales —John McCain de Arizona y Lindsey Graham de South Carolina, un crítico acérrimo de Trump— y dos demócratas han pedido una investigación bipartidista de las actividades del Kremlin durante las elecciones.
Además, McCain, quien fue candidato republicano en 2008, cuestionó la posible designación de Tillerson dadas sus relaciones de negocios con Moscú, que son de larga data. “Me preocupa que (Tillerson) tenga una relación personal tan estrecha con Vladimir Putin”, dijo McCain. “Evidentemente, han hecho grandes negocios juntos”. En una entrevista con el programa dominical “Face the Nation” de la CBS, McCain dijo que “eso afectaría su posición frente a Vladimir Putin y la amenaza rusa”.
Exxon amplió continuamente sus negocios en Rusia bajo la dirección de Tillerson, incluso en momentos en que sus rivales enfrentaron actos de expropiación y obstáculos de las autoridades reguladoras. En 2013, Putin otorgó a Tillerson la Orden de la Amistad.


