Ciudad de México.-
Agentes que colaboraron con el ex Mandatario revelaron a REFORMA algunos de los excesos del ahora prófugo de la justicia como sus constantes viajes a la Ciudad de México para asistir a comidas, fiestas privadas, centros comerciales o para asistir al cine o espectáculos.
Por ejemplo, el equipo de seguridad era movilizado para traer desde Veracruz a la esposa del Gobernador a la Plaza Antara, en Polanco, para sus visitas a un salón de belleza.
“La señora iba dos veces al mes a la Ciudad de México para su peinado y su manicure. Esas cosas nos molestaban a nosotros. Usaban un avión del estado para uso personal. El jefe (Duarte) muchas veces se fue a Europa en el Tajín, también a Estados Unidos se llevaba la familia”, relató un escolta del primer círculo del ex Mandatario.
Los agentes señalan que “Diamante” y “Esmeralda”, –los indicativos de Duarte y su esposa–, en alguno de sus viajes acudieron a la obra de teatro de “El Rey León” y compraron hasta 20 filas de lugares para sus familiares y amigos.
“A Duarte le gustaba más estar en la Ciudad de México porque no lo identificaban tanto, iban mucho a la Plaza Antara, iba en la tarde-noche, cuando había menos gente”, narró otro de los escoltas.
Los agentes describen que los Duarte iban a restaurantes de Polanco, en especial al Estoril. Incluso por las noches era cliente frecuente de los tacos del Tizoncito de Moliere.
Pero cuando inició su dieta se olvidaron de tacos y comenzaron a cargar barras nutritiva y polvo para licuados.
Los agentes aseguran que Duarte pasó constantes y largas noches de fiesta con sus operadores Moisés Mansur Cisneyros y Franky García González, en el departamento de Jaime Porres.
“Iba al rancho de Moisés Mansur a la salida a Toluca, ahí la señora iba a montar a caballo”, contaron.
Los agentes niegan que su ex jefe hubiera escapado de Xalapa en helicóptero, como se dio a conocer oficialmente. Dicen que salieron por tierra rumbo a la CDMX y estuvieron hospedados en varios domicilios de Polanco y en Santa Fe.


