Las autoridades holandesas y el Hospital
Universitario de Utrecht han abierto una investigación por un error humano
descubierto en su laboratorio de fecundación artificial, que ha podido derivar
en que más de una veintena de mujeres o parejas tengan hijos engendrados con el
esperma del hombre que no era el indicado. A finales de noviembre, el centro
detectó que la pipeta que se había estado usando en algunos procedimientos de fertilización de ovocitosestaba contaminada con el esperma de otro paciente distinto. Un error
que se ha anunciado ahora.
El Hospital Universitario de Utrecht efectuará
pruebas gratuitas de ADN a las 26 mujeres afectadas por el error descubierto.
Aunque el centro holandés considera “poco probable” que los ovocitos de las
madres hayan sido fertilizados con los espermatozoides de otro paciente, no
puede descartarse que alguna pareja tenga un hijo que no sea biológicamente suyo. Hasta la fecha, nueve mujeres han dado ya a luz y cuatro están
embarazadas. Los embriones de las 13 restantes siguen congelados a la espera de
tratamiento. El hospital efectúa unos 140.000 procedimientos de fertilidad al
año en sus laboratorios.
Fue un operario quien avisó a sus sus superiores
tras descubrir que un técnico del laboratorio, que llevaba 18 meses trabajando
en la sección de fecundación in vitro, “y era el único encargado de las
inyecciones intracitoplasmáticas [ICSI, en sus siglas en inglés]”, utilizó un
tubo contaminado para introducir el espermatoziode en la pipeta. La pipeta
estaba siempre limpia, pero no así el tubo, que contenía esperma de otro
paciente distinto a los progenitores de las parejas afectadas.
Según el hospital de Utrecht, “ninguna pareja ha
pedido todavía pruebas de paternidad”. Algunas afectadas sí han reconocido “que
no saben cómo reaccionar”, en declaraciones a la televisión. Si piden ayuda
clínica, el centro pondrá de su parte “todos los medios”, según sus portavoces.
El mismo laboratorio ya tuvo en 1993 un problema parecido. Una mujer de raza
blanca dio a luz a gemelos: uno blanco y otro de color. El padre biológico de
este último era un ciudadano de Aruba, pero no el marido de la madre. En 2002,
un banco de semen de Delftzijl (norte del país) mezcló el esperma de dos
donantes, y una pareja de lesbianas, ambas blancas, tuvieron un hijo negro.
La inyección intracitoplasmática de
espermatoziodes, consiste en la fecundación de los ovocitos por inyección de
espermatozoides en su citoplasma. Se utiliza para ello una micro pipeta, pero
antes, los gametos han sido preparados para obtener embriones factibles de ser
transferidos al útero de la madre. En la fecundación in vitro tradicional se
precisan entre 50.000 y 100.000 espermatozoides. Con el método ICSI solo uno, y
de ahí que se ofrezca cuando hay problemas de esterilidad masculina.


