Roma, Italia, a 12 de enero del 2017.-
Los precios de los principales productos alimentarios bajaron por
quinto año consecutivo en 2016, con un promedio de 161,6 puntos en el
conjunto del año, un 1,5 por ciento por debajo del nivel de 2015.
Las cosechas abundantes y las buenas perspectivas de los cereales básicos compensaron la presión alcista sobre el índice de precios de los alimentos de la FAO de productos tropicales como el azúcar y el aceite de palma, cuya producción sufrió el impacto de El Niño.
En diciembre, el índice se situó en un promedio de casi 172 puntos, sin cambios respecto a noviembre.
El
índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en
base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento los precios
internacionales de cinco grupos principales de alimentos básicos:
cereales, aceites vegetales, lácteos, carne y azúcar.
2016
se caracterizó por una disminución constante de los precios de los
cereales, que cayeron un 9,6 por ciento en relación a 2015 y un 39 por
ciento desde su nivel máximo de 2011. Al mismo tiempo, los precios del
azúcar y los aceites vegetales subieron a lo largo del año un 34,2 y un
11,4 por ciento, respectivamente.
“La
incertidumbre económica, incluyendo las fluctuaciones en los tipos de
cambio, influirán aún más posiblemente en los mercados alimentarios este
año”, aseguró Abdolreza Abbassian, economista principal de la FAO.
Cereales estables en diciembre, pero suben productos lácteos y aceites vegetales
El
índice de precios de cereales de la FAO -que había permanecido en
general estable desde septiembre-, subió un 0,5 por ciento en diciembre,
al fortalecerse los precios del arroz y el maíz, mientras que las
previsiones de una mayor producción de la esperada en Australia, Canadá y
la Federación de Rusia hicieron descender los precios del trigo.
El
índice de precios de los aceites vegetales de la FAO subió un 4,2 por
ciento en relación a noviembre, cerrando el año con un incremento de dos
dígitos y en su nivel más alto desde julio de 2014. Subieron los
precios del aceite de palma y del aceite de soja, los primeros debido a
los escasos inventarios mundiales y la falta de suministros, y los
últimos por la perspectiva de un uso creciente en los sectores del
biodiesel en América del Norte y del Sur.
El
índice de precios de los productos lácteos de la FAO también aumentó un
3,3 por ciento desde noviembre, debido principalmente a los mayores
precios de la mantequilla, queso y leche entera en polvo y la producción
limitada en la Unión Europea y Oceanía.
El
índice de precios del azúcar -que había subido casi un tercio durante
el año-, se redujo un 8,6 por ciento en el último mes de 2016. La fuerte
caída se debió principalmente a un continuo debilitamiento del real
brasileño frente al dólar EEUU, junto a un aumento del 18 por ciento en
la producción esperada en la región Centro Sur, la principal zona
productora de caña de azúcar de Brasil.
El
índice de precios de la carne de la FAO disminuyó un 1,1 por ciento
desde su nivel revisado de noviembre. Su valor medio en 2016 fue un 7
por ciento inferior al de 2015, debido principalmente a las caídas de
los precios internacionales de las carnes de vacuno y de aves de corral.


