ue sobre el final del primer cuarto del Super Bowl XIX que enfrentó a los Miami Dolphins contra los San Francisco 49ers con dos de las mayores leyendas del fútbol americano en el campo: Dan Marino y Joe Montana.
Con Miami abajó en el marcador y faltando poco más de un minuto, Johnson se abrió a un costado para recibir el pase de Marino y quedar a sólo dos yardas de la línea detouchdown.
En la siguiente acción, con apenas segundos en el reloj, el ala cerrada número 87 de los Dolphins completó la remontada con una anotación que puso por delante a su equipo.
Ese terminó siendo el único touchdown del partido para Miami, que perdió contundentemente 38-16, pero para Johnson fue un momento que le dio sentido al calvario que ha tenido que pasar en su vida.
Johnson jugó en los Dolphins entre 1982 y 1988 tras haber sido escogido en el puesto 170 del draft.
Su figura no es de las que se suelen recordar. Nunca destacó por su habilidad y tuvo una carrera relativamente corta, siempre a la sombra de compañeros de mayor cartel como Marino.
Ni su página en Wikipedia, disponible sólo en inglés, muestra una fotografía ni el texto, de unas meras tres líneas, menciona el momento más glorioso de su carrera.


