… en la casa, como cada año, iban a colocar el nacimiento. Lo hacían en familia, y aunque los que más disfrutaban eran los mellizos Luis y Jimena, todos lo pasaban muy bien. A los abuelos les enternecía recordar épocas de su niñez, los padres se esforzaban por montarlo muy bonito y navideño, y los adolescentes se convertían en pequeños durante horas…
El pastorcillo se cayò al suelo desde una de las bolsas azules en las que mamá guardaba todas las figuritas cuando desmontaban toda la decoraciòn en enero. Y a partir de ahí viviò toda una aventura! El gato se lo llevò en la boca hasta la terraza, allí el pastor sintiò frío, diciembre estaba fresco. Desde allí, sin saber còmo, se precipitò hacia el balcòn de abajo.
Allá las cosas iban peor! La señora de la casa no paraba de hacer listas de cosas que era urgente comprar! El padre estaba malhumorado y distraído! El hijo mayor había suspendido muchas asignaturas, la mediana era muy contestona y rebelde… la pequeña encontrò al pastorcillo! En casa hacía años que no ponían nacimiento, solo un pequeño abeto.
Se lo enseñò a su familia… y la mirada dulce del pastor hizo la magia navideña! Juntos se decidieron a montar su belén! Eran momentos difíciles…pero en familia y con amor los superarían…
Ah, la niña devolviò el pastorcito a su verdadero hogar… y ahí está, junto al riachuelo.
Dedicado a mi maravillosa familia, os amo y amo Navidad
Dedicado a la gente pura de corazòn
Dedicado a Adriana
Dedicado a Luis y Jimena
Dedicado a mi Luisito, a Lourdes y a Carlos