“Y de repente todo se tornò blanco. Muy blanco y muy silencioso, muy puro… y allá, muy a lo lejos, se divisaba una pequeña mesa… y en la mesa unos cuadraditos de colores parecían bailar o hacer una especie de danza… Eran de colores: azules, rojos, amarillos…
Se trataba de Sugus! Maravillosos Sugus! Esos divinos caramelos masticables con exquisito sabor a frambuesa, limòn o piña…
Resultò que los Sugus estaban ensayando un baile y una canciòn… al baile invitarían a una pequeña llamada Paola… y la canciòn también trataba sobre ella, sobre ella y su hermanito Juan jugando en la playa con las olas del mar… y luego los Sugus le regalaban a la niña aire…
Aire puro, aire fresco, aire vivo… aire como el aire y el alma del aire de Alejandro Sanz…
Y como era un sueño el soñador se despertò y sonriò…”
Pero Paola no es un sueño: es real. Una niña de siete años. Así me la describieron y eso es lo más hermoso de la historia: que Paola es una niña de siete años… Todos podemos recordar al pequeño de siete años que fuimos… a esa edad todo es una aventura… y respirar es una aventura maravillosa!
Va para ti, Paola, para que todo vaya bien!
Dedicado a Paola, y a su familia
Dedicado al toreo, siempre bello
Dedicado a Alejandro Sanz
Y a mi cantante favorito
Y a Luisito..