- En el marco de la develación de placa e inicio de obra del hotel Misión Tulum, el gobernador manifestó que hay confianza de los inversionistas en el estado.
- En materia de sargazo, dijo que estamos muy avanzados respecto de lo que se tiene en Estados Unidos o los otros 23 países donde se presenta esta problemática
Las chispas que suelta la pelea entre Washington y Pekín amenazan con incendiar distintos mercados. Todo comenzó con la imposición mutua de aranceles. Más tarde, China coqueteó con la devaluación del yuan. Las Bolsas de medio mundo reaccionaron esta semana con fuertes caídas, aunque los parqués de Europa, tras una jornada de tensión, cerraran este miércoles en positivo y Wall Street completamente plano. Estas fricciones se dejan notar ahora en la deuda soberana. El empeoramiento de las perspectivas de crecimiento y la incertidumbre empujan a los inversores a refugiarse en productos como el oro y en la renta fija, hundiendo el rendimiento de los bonos. Esta es una buena noticia para los países más endeudados, pero coloca a la economía global ante una anormalidad con efectos imposibles de prever
Hace tiempo que los organismos internacionales y gabinetes de estudios económicos añaden la coletilla de “riesgos crecientes” en sus análisis sobre la coyuntura global. Pero, como recordó hace poco el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, la mera persistencia de estos riesgos acaba por convertirlos en reales. El miércoles ofreció una buena ristra de ejemplos que muestran por qué la marcha de la economía preocupa tanto.
En Alemania, la producción industrial cayó en junio más de lo esperado, un 1,5% respecto al mes anterior. La sombra de la recesión acecha sobre la primera economía del euro. Y en la otra punta del mundo, tres bancos centrales —los de India, Tailandia y Nueva Zelanda— anunciaron recortes en los tipos de interés. Ya nadie confía en que la guerra económica-comercial entre EE UU y China vaya a solucionarse a corto plazo. Todo esto apunta en la misma dirección: la temida recesión podría estar más cerca de lo que muchos quieren reconocer.
Hace tiempo que los organismos internacionales y gabinetes de estudios económicos añaden la coletilla de “riesgos crecientes” en sus análisis sobre la coyuntura global. Pero, como recordó hace poco el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, la mera persistencia de estos riesgos acaba por convertirlos en reales. El miércoles ofreció una buena ristra de ejemplos que muestran por qué la marcha de la economía preocupa tanto.
En Alemania, la producción industrial cayó en junio más de lo esperado, un 1,5% respecto al mes anterior. La sombra de la recesión acecha sobre la primera economía del euro. Y en la otra punta del mundo, tres bancos centrales —los de India, Tailandia y Nueva Zelanda— anunciaron recortes en los tipos de interés. Ya nadie confía en que la guerra económica-comercial entre EE UU y China vaya a solucionarse a corto plazo. Todo esto apunta en la misma dirección: la temida recesión podría estar más cerca de lo que muchos quieren reconocer.


