Las redes sociales y la televisión abierta serán un aliado para la difusión de los oficios propios de una Semana Santa inédita en la historia de este siglo.
Especial / La Revista
El mundo cristiano en este año 2020, el que marca el inicio de la segunda década del siglo 21, vive tiempos sin precedente debido a la pandemia ocasionada por el coronavirus. La Semana Santa de este año será recordada, sin duda, por las nuevas generaciones como inédita.
Confirmó lo anterior el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel, quien incluso recordó que “el Santo Padre celebró el Domingo de Ramos en una catedral prácticamente vacía, solo con sus acólitos y sacerdotes y el coro de la Scola Cantorum de la Santa Sede pero fuera de eso, así estamos todos en todo el mundo”.
Efectivamente –dijo-, es una Semana Santa inédita universal, no solo privativa de Yucatán, sino de todo el mundo y dado que no hay un precedente de eso, estamos implementando una serie de medidas y acciones aprovechando las facilidades y herramientas que nos da la tecnología que tenemos hoy en día, así como el alcance de las redes sociales.
Cada Diócesis en el mundo se ha organizado de manera similar, tanto la televisión abierta como las diversas plataformas de redes como Facebook y You Tube serán utilizadas en muchas parroquias y capillas para que los feligreses puedan seguir por esos medios, las transmisiones de los oficios propios de la Semana Mayor.
No obstante, hay que tener en cuenta que esto no será como sentarse a ver un partido de futbol o un programa, sino que hay que tomarlo con mucho respeto y devoción, tal y como se llevaría a cabo como si estuviéramos en una iglesia. Eso es lo que se ha pedido y recomendado a los feligreses.
Los rituales propios de la Semana Santa no deben ser motivo de reuniones en casa para comer o beber sino de recogimiento y devoción. Cabe señalar que todos estamos haciendo un esfuerzo para evitar la propagación del virus y en ese sentido, todas las celebraciones que se realicen son de manera privada, es decir, solo participarán el sacerdote, el camarógrafo y quizás algún colaborador cercano; la idea es exponer lo menos posible a la gente, dijo el Padre Manito, como también se le conoce a Jorge Carlos Menéndez Moguel.
Asimismo, el entrevistado comentó que la alternativa de eventos virtuales para los oficios del Jueves, Viernes y Sábado Santos, que es el Triduo Pascual, que son los días más importantes para la fe de un católico y cristiano en general, estarán disponibles y al alcance de todo el mundo.
“Sin duda, será un poco difícil esta situación porque no estamos acostumbrados, incluso en esto momentos ayudará mucho contar con un misal para poder seguir las lecturas y los distintos pasos de cada celebración”.
Hay que destacar que el Jueves Santo no vamos a tener esa celebración que a muchos nos impacta que es el lavatorio de pies, pues ahora por la contingencia sanitaria el Arzobispo ha pedido que no se lleve a cabo, pues aun en nuestras celebraciones privadas eso implicaría tener a las 12 personas que harían de apóstoles y a las que ayudan en este ritual, expuso.
“Tampoco se va a hacer lo que se acostumbra en Jueves Santo después de la misa, que es trasladar al Santísimo Sacramento a un altar diferente en una acción que se llama “homenaje” y que consiste en depositarlo en un sitio austero. De igual forma, la visita de las Siete Casas que se acostumbra el Jueves Santo, por obvias razones no se podrá realizar”.
El Viernes Santo –continúa el Padre Manito-, que es el único día del año en que no se celebra el sacramento de la Santa Misa, los oficios propios de este día son el recuerdo de la Pasión y Muerte de Cristo, también se podrán seguir por las alternativas virtuales (Facebook y Televisión abierta).
Y finalmente el Sábado Santo en la noche, cuando se apagan las luces y se realiza el encendido del Cirio Pascual -que siempre representa una celebración bellísima ya que es una de las más importantes del año- y de ahí el encendido de las velas de los feligreses, pues obviamente tampoco se podrá llevar a cabo.
Sin embargo, insistió el Padre Manito, todo esto se va a poder seguir por las pantallas, tanto la bendición de las velas como del agua y ya cuando podamos encontrarnos otra vez en las iglesias podremos prender nuestras velas del Cirio Pascual, mismos que ya estarán prendidos en las distintas iglesias y capillas de nuestro Yucatán.
Sin duda, una Semana Santa inédita que pide de nuestra parte mucho respeto por las celebraciones que se realizarán en nuestros hogares, prácticamente cada casa se va a convertir en una capilla, tal y como lo dijo en su momento el Papa Juan Pablo II: “Cada familia es una iglesia doméstica”.
Por otra parte, el Pbro. Menéndez Moguel comentó que la Iglesia Católica de Yucatán no es ajena al impacto económico que se vive a causa de la pandemia ya que el 95% de los recursos de la Diócesis proviene de las ofrendas de los fieles, tanto de las celebraciones de las misas como por las intenciones que se piden por los difuntos y enfermos, celebración de 15 años, bautizos y primera comunión.
“Obviamente al estar cerradas las iglesias se suspenden todas las actividades de culto público y no se cuenta con esas ofrendas, no obstante, en la Arquidiócesis de Yucatán estamos preparando un plan de contingencia para apoyar la economía de las parroquias, capillas y rectorías que tienen empleados y que cuentan con gastos de luz, agua, basura y mantenimiento”.
Para tal efecto –continuó-, hemos abierto la cuenta 235-111 de Banamex, para que todas aquellas personas de buena voluntad que nos quieran ayudar depositen lo que tengan a bien y de esa forma podamos ayudar a las iglesias más necesitadas a hacer frente a las consecuencias de esta enfermedad.
Como dijo el Papa Francisco: “Estamos todos en la misma barca, tenemos que remar todos juntos, Jesucristo es nuestro capitán y si él está en la barca, no nos vamos a hundir pero… Tenemos que estar todos juntos”, finalizó.


