Quiero ser… como el agua de la fuente y como la Luna de plata, como guitarra encantada y como boca enamorada.. quiero ser como mañana templada y como alma conquistada.. como ciudad soñada y como faena anhelada…
Así iba cantando el volante blanco del vestido blanco…
Era un volante pequeñito y travieso.. juguetòn y coqueto… Y vivían en su espíritu los sueños plenos de la juventud, los deseos inocentes… el volante era blanco como los vestidos blancos que visten las niñas de Lorca…
Quería ser hermoso. Quería ser puro. Quería ser beso de arena y amor en la playa de abril. Quería ser muleta encantada en una tarde en Granada. Quería ser oro, plata, sol y sombra.. todo y màs… esencia y sonido…
Quería ser canciòn flamenca… Quería ser “la moneda al aire” de Niña Pastori. Quería ser “el reloj de arena” de Antonio Carmona. “El amanecer” de Siempre así. “La silla cansada de la esquina” de Alejandro Sanz..
El volante era breve y bello y sereno… y quería ser mejor.. y quería ser.. y luchaba por ser..
Dedicado a cada persona mencionada, os admiro!
Dedicado a mi hermana, piel flamenca
A Vicky Martín-Berrocal, artista!
A Anya, mi flamenca alemana
A la memoria de JoséMari Manzanares
A mi torero
A mi niño Luis
A mi amigo Fran Vílchez, el arte bailando
Y a la gente de verdad, flamenca de verdad


