En medio de la creciente polémica que rodea al exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, el senador y exgobernador de ese estado, Adán Augusto López Hernández, reapareció públicamente para fijar su postura. Con un mensaje claro y firme, el también exsecretario de Gobernación aseguró estar completamente dispuesto a colaborar con las autoridades en el marco de las investigaciones que vinculan a Bermúdez con la organización criminal conocida como La Barredora.
El pronunciamiento del senador surge luego de que trascendiera la existencia de una orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez, quien se encuentra prófugo de la justicia y fue parte clave del gabinete de seguridad durante el mandato de Adán Augusto en Tabasco. Esta situación provocó que la opinión pública y diversos sectores políticos exigieran una explicación por parte del exmandatario estatal, misma que finalmente ofreció a través de su cuenta oficial de X, antes conocida como Twitter.
“Estoy a la orden de cualquier autoridad que solicite mi presencia”, escribió López Hernández, haciendo énfasis en su disposición total a colaborar si fuera requerido en el contexto de esta investigación. No obstante, también aclaró que hasta el momento no ha sido llamado a declarar por ninguna instancia judicial o fiscal.
Aunque evitó mencionar directamente el nombre de Hernán Bermúdez, el senador se refirió a la importancia de que todos los exfuncionarios de su gobierno que estén bajo investigación respondan ante las autoridades competentes. Este llamado fue interpretado como una postura institucional y de respaldo a la legalidad, en un intento por deslindarse de cualquier posible encubrimiento o complicidad.
“Es fundamental que los servidores públicos que enfrentan procesos comparezcan ante las autoridades. Siempre he sido respetuoso de la ley y confío plenamente en las instituciones”, expresó López Hernández en su publicación.
Defensa de su gestión en materia de seguridad
Además de fijar postura respecto al caso de su excolaborador, Adán Augusto aprovechó la ocasión para defender su gestión al frente del Gobierno de Tabasco, particularmente en el rubro de seguridad. Señaló que entre el 1 de enero de 2019 y el 26 de agosto de 2021, periodo en el que ocupó la gubernatura, se lograron avances sustanciales en la lucha contra el crimen.
“Durante mi gobierno enfrentamos grandes retos en materia de seguridad y logramos reducir sustancialmente la actividad delictiva, como muestro en la gráfica adjunta”, indicó, acompañando su mensaje con una imagen estadística que refleja una supuesta baja en los índices delictivos durante su administración.
Este intento por destacar los logros de su gestión se da en un contexto de creciente presión pública y mediática, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum sugiriera públicamente que el senador debía ofrecer su versión de los hechos. En su conferencia matutina, la mandataria señaló que, si bien no daría ninguna instrucción directa a López Hernández, sí consideraba relevante que se expresara con claridad ante la ciudadanía.
“Sería pertinente que el senador diera su versión, es importante (…) El senador debe dar su versión también para que se conozca y la gente pueda valorar la función que desempeñó él como gobernador y particularmente en la parte de seguridad”, declaró Sheinbaum, destacando la necesidad de que se esclarezca cómo fue posible que un alto funcionario terminara involucrado con una red delictiva sin que las autoridades del estado lo detectaran a tiempo.
Asimismo, la presidenta sugirió que sería de gran valor que López Hernández compartiera su experiencia directa con el ahora prófugo y explicara cómo se dio cuenta de la presunta relación de Bermúdez con el crimen organizado. “Sería muy bueno que él diera su versión para que la gente supiera qué fue lo que él vivió como gobernador, qué fue lo que vivió con esta persona, cuáles fueron sus resultados y en todo caso cómo es que llegó la información de que esta persona estaba involucrada con un grupo delictivo”, puntualizó.
Una respuesta estratégica en un momento clave
La reaparición de Adán Augusto López no es menor. Su nombre ha sonado insistentemente como uno de los actores políticos de mayor peso dentro del movimiento de la Cuarta Transformación y su cercanía con el presidente Andrés Manuel López Obrador lo posiciona como una figura clave tanto en el Senado como en los círculos de decisión nacional.
Su respuesta, mesurada pero firme, busca proyectar transparencia y confianza, al tiempo que se deslinda de manera sutil del actuar de quien fuera uno de sus principales colaboradores en materia de seguridad. No obstante, la opinión pública permanece atenta a los siguientes pasos del proceso judicial contra Bermúdez Requena y a cualquier posible implicación o señalamiento hacia otras figuras que hayan formado parte del gabinete tabasqueño durante ese periodo.
Por ahora, Adán Augusto afirma tener la conciencia tranquila y su disposición intacta para cooperar. El tiempo y las investigaciones dirán si su versión logra sostenerse frente a las crecientes sospechas que ya han comenzado a rodear a quienes integraron su administración.


