Vivió una vida intensa y llena de aventuras y recibió una despedida digna de un héroe.
Bretagne, una golden retriever de casi 17 años, fue uno de los 300 perros que participó en las labores de búsqueda y rescate en la Zona Cero después de los atentados terroristas del 9/11.
Por si fuera poco, la perra también trabajó de manera similar tras los desastres naturales de los huracanes Katrina, Rita e Iván, entre otros.
Se retiró a los 9 años, junto a su compañera de toda la vida, Denisse Corliss, quien la acompañó el 9/11 y también en sus últimas horas.
“Ella estaba muy ansiosa la noche anterior y sólo quería estar conmigo”, dijo Corliss al programa Today de NBC. “Así que me acosté con ella, justo al lado de ella. Cuando ella me podía sentir, podía tranquilizarse e irse a dormir. Me acosté con ella así toda la noche”.
Ya Corliss sabía que su amada mascota se acercaba al final de su vida. En los últimos días experimentó insuficiencia renal. Cuando dejó de comer por 72 horas, la mujer decidió llevarla a su último viaje, al Hospital Animal Fairfield en Cypress, Texas.
Al llegar la perra recibió una despedida especial por parte de representantes del Grupo de Trabajo 1 de Texas, del Departamento de Bomberos Voluntarios de Cy-Fair y otras entidades se pusieron en posición de firmes y saludaron a Bretagne al entrar. El mismo rito se repitió cuando su cuerpo salió envuelto en la bandera estadounidense.
Los restos de la perra fueron conducidos en una procesión formal del Hospital de Animales de Fairfield a la Universidad Texas A & M en College Station, Texas, para una autopsia, como parte de un estudio sobre los perros de rescate del 9/11.
Hasta hace muy poco, Bretagne trabajaba como perro de asistencia de lectura en una escuela primaria cerca de casa de Corliss, inspirando seguridad a los niños temerosos de leer en voz alta en el aula. En 2014, la célebre mascota fue finalista del premio anual de héroe que otorga la Asociación Americana Protectora de Animales.
“La asociación (de Bretagne) con Denise Corliss fue mágica,“ dijo el Dr. Otto Cindy, un veterinario del Penn Vet Working Dog Center que ha seguido durante años la salud de los perros del 9/11.
A los 15 años, Bretagne regresó a la Zona Cero con Corliss por primera vez desde los ataques terroristas del 2001, un momento que quedó inmortalizado en videos y fotos. Tanto la perra como su dueña recibieron un tratamiento VIP en su regreso a la ciudad.


