El tenista español Carlos Alcaraz ha vuelto a ser noticia, esta vez fuera de las pistas, tras revelar un nuevo tatuaje que conmemora su reciente consagración en el Abierto de Australia. El actual número uno del mundo decidió plasmar en su piel un canguro, símbolo característico de Oceanía, como recuerdo permanente de su triunfo en Melbourne.
El tatuaje fue realizado en California durante su participación en el Masters 1000 de Indian Wells, torneo en el que quedó eliminado en semifinales. La imagen fue compartida por el propio jugador y hace referencia directa a la victoria obtenida el pasado 1 de febrero, cuando derrotó al serbio Novak Djokovic en la final del primer Grand Slam de la temporada.
Con este logro, Alcaraz completó la conquista de los cuatro torneos más importantes del circuito profesional, sumando el Abierto de Estados Unidos, Wimbledon, Roland Garros y el Abierto de Australia. Cada uno de estos títulos ha quedado reflejado en su cuerpo a través de distintos tatuajes, que funcionan como hitos de su carrera deportiva.
Entre los diseños previos destacan la fecha de su primer título en el major estadounidense, “11-09-2021”, ubicada en la parte posterior de su brazo izquierdo; la Torre Eiffel junto a la fecha “09-06-2024” en honor a su triunfo en Roland Garros; y una fresa con la inscripción “16-07-2023” en referencia a su victoria en Wimbledon. Además, el tenista lleva tatuados la Estatua de la Libertad y el puente de Brooklyn como recuerdo de su segundo US Open.
Más allá de los logros deportivos, Alcaraz también porta un tatuaje con un significado personal profundo: las tres letras “C”, en alusión a una frase transmitida por su abuelo paterno como consejo de vida. El propio jugador ha recordado esa enseñanza con las palabras: “Cabeza, corazón y cojones”, un lema que ha guiado su carrera y que ahora también forma parte de su identidad.


